
-"El piropo es violencia de género" escupió Mariana, hija de 22 años de una amiga, en una mesa de café hace unos días.
-"Andá a lavarte la boca con agua y jabón ya mismo!" Le respondí.
Mariana se quedó dura. No lo esperaba
Envalentonada, seguí: "Violencia CONTRA el género es lo que decís....Ya vas a llegar a los 40, como tu santa madre y yo, y vas a rogarle a todos los dioses del Olimpo cada día que te digan un piropo!"
-"Mariana! Cómo vas a decir semejante pelotudez!" toma el guante la santa madre. "Si me volvés loca preguntando a cada rato si estás bien, si te maquillaste demasiado, si te queda mejor el sweater azul o el rojo....para que tu novio te diga que estás linda"
-"Pero eso no tiene nada que ver!" Se defiende Mariana, pobre Mariana....
El piropo es cultural. Toda mujer nacida y criada en países latinos, hemos escuchado palabras amables, graciosas, provocativas y vulgaridades inclasificables desde que tenemos bultos debajo de la camisa. Hemos convivido con eso siempre, Y nos gusta , (la mayoría de las veces....) Sólo excepcionalmente, cuando te rajan una terrible grosería en un momento en que tenés los astros mal conjugados (seamos sinceras, chicas) nos puede poner de mal humor. Porque si no están mal espectrados los planetas, nos arranca una carcajada. Y nos cambia el día. Insisto desde hace tiempo: un piropo diario debería ser una medida de salud pública. A ver, los cráneos del Ministerio de Salud, pónganse a redactar...
Unaspalabritasnomás hacen mucho mejor que una dosis diaria de multivitaminas, antidepresivos y antioxidantes.
Curar con palabras es gratis, indoloro y no tiene contraindicaciones. Decir "Qué linda estás, que bien te queda ese bonete rojo, o que buena idea!" Eso no más...y ya está. Una se siente la reina de los mares, y sale a cargar bolsas al puerto como si nada.
Por suerte, no todas las feministas piensan lo mismo. (Mariana se ha enrolado en el feminismo)Porque sabemos, las feministas son, en cierto sentido, tan complejas como los troskistas (en Argentina, al menos) Poné dos feministas juntas y vas a tener tres interpretaciones distintas.... Y con todo el esfuerzo que significa ser mujer, encima agregarle feminismo, es demasiado...
En Suecia, por ejemplo, hay taaaanta pelea feminista, tanta igualdad, tanto "respeto" que ni en pedo le dicen un piropo a una mina (ni se les ocurre, directamente) por eso tanto alcoholismo, tanta drogadicción, tanto suicidio...Te lo digo, sueca a punto de suicidarte: venite pal sur, pasá por una obra en construcción, y vas a ver cómo la vida se vuelve color de rosa.
Quién, por más sueca que sea, se resiste a un " Te bajaría la luna por una sonrisa" Eh?
O a un: Perrrrrrrrrrraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Vamos, no jodamos. Saquémonos la careta, calcémonos los taco aguja, y a recibir la dosis diaria de multivitamina que necesitamos para ser felices.
Y roguemos a los Santos porque la globalización no nos robe los piropos, ni las ganas de encontrar quien nos baje las estrellas y la luna, entre otras cosas...



