Una ménage à trois entre cualquiercosas cotidianas, sinsabores y sinsentidos
de la política que nos ¿merecemos? y cuestiones recontra erudictas, che! (¿es erudictas o erudiptas?)
Después de muchas idas y vueltas, de andar y desandar caminos, mañana, 30 de noviembre, están todos invitados al merecido homenaje al Cuchi Leguizamón. Entonarán zambas El Negro Fontova, Lorena Astudillo, Sabrina Tassara, Daniel López y Oscar Laiguera. Amenaza con venir también el Ale del Prado. Qué más? Teuco Castilla (hijo de Manuel J!) y Luis Luque leerán cartas y poemas. Qué más? Vino y alguna cosita pa masticar Qué más? Familiares varios del Cuchi. Qué más? Nada más! Qué querés? Dulce de Leche?
Nos vemos mañana entonces, en el Centro Cultural Francisco Paco Urondo, 25 de mayo 221 (esq Perón, carajo!) a partir de las 19hs...
"He vivido muchas muertes, demasiadas. Y todas fueron muertes que clausuraban. Pero ésta es una muerte que da esperanza. Que abre...Después del duelo, me siento muy feliz, no pensé que tendría la oportunidad de vivir algo así..." dijo, a los pocos días de la muerte de Kirchner, una entrañable mujer, absolutamente lúcida, indispensable. La muerte de Evita, la de Perón, y la de su compañero, Rodolfo Walsh, y la de otros tantos compañeros había marcado el cierre, la clausura, en cada momento, de un ciclo de su vida. Pero esta nueva muerte, sentía, (sentíamos todos) es distinta.
Y ahora se está viendo claramente el florecimiento de la vida. Mucho se ha escrito este último mes acerca de la juventud, de la militancia, del compromiso de los más jóvenes. Y es indiscutible. es contundente. Lo ves, lo sentís, lo escuchás todo el tiempo, en el subte, an la calle, en las plazas los fines de semana, miles de pibes juntos, charlando, tomando mate....(Pensaba en mi propia juventud, en plena dictadura, y el rechazo a tomar mate. Los jóvenes no tomábamos mate en público. No estaba de moda. No era una costumbre a exhibir. Prejuicios estúpidos que solucionabamos escondidos en casa, pero sin que se notara...)
Pero hay otro florecimiento, el de los que ya no brotamos al primer rayo de sol. Y esto también es esperanzador. Gentre de 30, de 40, de 50, de 60 que te habla de volver a la política, de volver a hacer cosas, por el gusto de hacerlas, de juntarse, de pensar, de ponerse a disposición para lo que se necesite...Me han convocado, me he enterado, me han contado de decenas de proyectos, reuniones, para "ver qué hacemos" aportando, cada uno desde su historia, desde su profesión, desde su saber para profundizar la transformación, a profundizar el modelo. Que no es perfecto, que no es el más deseado, pero es el que mejores respuestas ha dado en muchísimos, pero muchísimos años.
Y por supuesto ésto implica inevitables discusiones, pases de factura, críticas y pruritos, pero prevalece, en todos los casos, la voluntad, el músculo en movimiento, las ganas de hacernos cargo de la parte que nos corresponde y meterle p´alante. Y entonces, una se convence que es así, que estamos en primavera, y que están floreciendo mil, un millón, miles de millones de flores. Seguras de que el crecimiento no será fácil, que la tormenta está siempre amenazando, que los pronósticos siempre anunciarán lluvia torrencial, pero ahí nos quedamos, orgullosas de ser flores. No queremos volver a ser semilla estéril.
Vengo mal de tiempo y de neuronas, pero quiero compartir con ustedes un mail recibido el martes. Salieron algunas notas en los diarios, algún blog levantó la noticia, pero igual, quería aportar un granito de tierra. Este conflicto de la comunidad Qom de Formosa tiene mucho tiempo, y desde hace algunos meses, se producen cortes de ruta. No es de ahora, de golpe, y porque los indios se pusieron cabreros, sino que hartos de golpear puertas, de llenar formularios, tomaron la decisión política de continuar mediante estos cortes. Porque la entrega de tierras a las comunidades no es solamente un derecho constitucional y avalado por convenios y tratados internacionales, sino que se trata además de una reparación histórica por las usurpaciones y masacres a los que fueron sometidos (no hay que irse al siglo XIX, Rincón Bomba y Napalpí todavía están frescos). A quien quiera más información, aquí el Blog de la comunidad. Sí, estos indios, pata sucia, también tienen blog Como vos y como yo.(y computadora, porque no se van a ir al ciber!). Sunescándalo! Asinosepuedevivir! Que intervenga la Presidenta! Esto es una dictadura de los indios y los negros! Los derechos son izquierdos, ahora? Dónde quedaron nuestros privilegios? Ah?
A todas las Organizaciones sociales y políticas, solicitamos difundir lo que está aconteciendo con los aborígenes Qom asentados a la vera de la Ruta 86 en la Provincia de Formosa, COLONIA LA PRIMAVERA, desde hace 4 meses. Reenviamos una crónica de los hechos recibida en el día de hoy de parte de Lorena Cardin. Al momento presente, no tenemos información clara sobre número de heridos y muertos, pero no cesa la persecución, varios representantes de organizaciones están allí, incluso la abogada interviniente Dra. Roxana Silva.
Hola a todos,
Hoy por la mañana algunos miembros de la familiar Celia y su abogado escoltados por la policía se presentaron ante el corte de ruta y les dijeron que se retiraran de la zona donde están instalando sus hogares. Dichos campos son los que ocupa la familia Celia, territorio reclamado por la comunidad.
La comunidad se negó a retirarse (recordemos que por la ley de Emergencia territorial se detienen los desalojos) y el abogado de Celia le disparó a Félix Diaz. Como su caballo se asustó por los disparos las balas no impactaron en Félix. Lo mismo ocurrió luego cuando Pedro Celias le disparó con una escopeta.
Los qom le pidieron a la policía que actuara para protegerlos pero ésta respondió que no podía pues ellos se lo habían buscado.
Luego vinieron más miembros de la comunidad y la policía se fue.
Hace un rato me llamó Félix para contarme que la policía detuvo a Pablo Asijak (su cuñado) en un almacén y que es impresionante la cantidad de policía que se está juntando frente a ellos en la obra del Instituto Universitario.
El mensaje que acabo de recibir de Clemente Sanagachi, miembro de la comunidad es el siguiente:
"Lorena la policia esta aumentando este es el final".
Dada la situación me parece que es momento de hacer llamados para detener a la policía a contactos (diputados, senadores, etc) o a funcionarios.
A nivel nacional calculo que a Aníbal Fernández.
A nivel provincial al gobernador o a Jorge González que es el ministro que tiene a cargo la policía formoseña.
El número de la comisaría de Laguna Blanca es 03718-470043 Gracias
Uno puede soñar con muchas cosas. Una de las cosas posibles es escribir, escribir bien. Pero la realidad es cruel, si uno no se engaña. Así que, sincerándose, mirando la imagen deformada que nos devuelve de uno mismo la pantalla, se conforma con reproducir, letra por letra, lo que alguien ha escrito inmejorablemente. Otros lo han traducido mejorablemente (Cómo me irritan estas malas traducciones! Así que, esta tarde sólo puedo aspirar a que lo lean, y se queden tan, tan.... no sé qué palabra usar, sólo se me ocurren palabras rebuscadas, sin sentido para dar cuenta del sentimiento que inspira esta escritura tan extraordinariamente sencilla e impresionante...
Joven con la mano en la Barbilla Entró en la habitación llena de gente con una arrogancia casi bizantina, como la emperatriz Teodora de Raven. Sabía que, para las personas como ella, la autodefensa empezaba con la exclusión de toda posibilidad de que se tomaran libertades. Y dejaban inconfundiblemente clara esta exclusión tanto en su expresión como en su aplomo. Digo “personas como ella” porque era concertista, porque era una emigré, y porque, cuando bailaba, sus largas y pesadas faldas le caían desde las caderas en una forma bíblica, que a uno le recordaban a generaciones de mujeres sin fin. La había educado su abuela, una campesina ucraniana. De ella había aprendido a matar las gallinas, a alimentar las ocas y a cuidar de sus ansiosos progenitores, concertistas ambos, de violoncelo el padre y de piano la madre. Bajo la tutela de su abuela, a los doce años había adquirido ya la confianza de un adulto. A los trece tuvo su primer novio.+Podía pasarse un mes contando historias. Tenía un pozo sin fondo de ellas, además de las de su abuela. Divertidas, verdaderas, falsas. Las historias revelaban todas que el mundo está hecho de gente que, como los pájaros en los malos inviernos, necesita ser alimentada de una forma u otra. Algunos eran cuervos. Otros eran pinzones. Cuando se ponía a contarlas se encorvaba como una anciana pelando las patatas para la sopa. Su risa, y sólo se reía cuando lo hacían quienes la escuchaban, era leve y argentina. Concentrada en la penúltima sonata de Beethoven, la sonrojaba el esfuerzo de tocar y sudaba como una campesina. Nunca más podré separar el dramatismo de esta sonata del olor, como la hierba seca, de su sudor. Una vez empecé a dibujarla, justo después de haber estado practicando. El piano estaba todavía abierto, y ella estaba sentada cerca. Clavé los ojos en ella y esperé. El impulso para dibujar parte de la mano, no de los ojos. Tal vez del brazo derecho, como en el tiro al blanco. A veces pienso que todo es una cuestión de puntería. Incluso tocar el Opus 110 Su ojo izquierdo se le va a veces y muestra un leve estravismo. En ese momento, esa leve asimetría fue lo más precioso que ví. Si pudiera tocarla con mi carboncillo, colocarla, sin nombrarla… Por supuesto, ella sabía que la estaba dibujando. Y envió algo que dieraen mi objetivo. Si no erraba el tiro y lo que había enviado tocaba ese objetivo mío, había una posibilidad de que saliera un buen dibujo. Nunca he sabido en qué consiste el parecido en los retratos. Puedes ver si lo hay o no, pero siempre será un misterio. Por ejemplo, en las fotos no hay nada semejante al “parecido” de los retratos: es algo que ni siquiera se plantea en el caso de la foto.. El parecido no tiene mucho que ver con los rasgos o con las proporciones. Es, tal vez, lo que absorbe un dibujo cuando dos objetivos se tocan con la yema de los dedos. Poco a poco la cabeza pintada en el papel se fue acercando a la de ella. Sin embargo, supe que nunca estaría lo bastante cerca, pues, como puede suceder cuando dibujas, había llegado a amarla, a amar todo en ella, y nungún dibujo, por bueno que sea, alcanza a ser algo más que una huella. Mientras estábamos allí sentados me contó un chiste acerca de los habitantes de un pueblo, que eran tan avaros que cuando se iban a la cama paraban los relojes de sus casas para que les duraran más. Emprecé a tener la sensación de que la evolución de su retrato se correspondía con otra evolución. Cada marca o cada corrección que hacía en el papel era como algo que se le hubiera legado antes de nacer. El dibujo era una especie de máquina de dragar el tiempo. Y sus huellas eran hereditarias, como los cromosomas. Te nombro mi segundo padre, dijo ella exactamente en ese momento. Dibujé la mano sujetando la barbilla. Finalmente salió una especie de retratao, la mayor parte borrado, y para mí terminado, así que se lo dí. Primero lo miró como la emperatriz Teodora. Luego, conforme lo examinaba, fue volviendo completamente a su ser, a sus veitiún años. ¿Me lo puedo quedar? Sí, Anyishka. Dos días después regresó a Odessa con su retrato, y yo guardé esta fotocopia.
Está usted cansado, triste, abatido? La realidad lo tiene pal cachetazo? Su jefe le grita, su mujer también? Su novio usa Axe con aroma a chocolate?
Ha llegado el efecto energizante instantáneo, sin contraindicaciones, sin efectos colaterales (no se ha demostrado aún si produce caspa) Hágame caso, apriete play, y en segundos estará gritando y saltando como un pendejo. Hágame caso.
Vengo de otro siglo. Crecí, me formé el siglo pasado. Milité, amé, odié con las consignas, los modelos del siglo XX Por eso creo en el poder de la presencia. De estar ahí. De tocarse, de sentirse, de escucharse.
Por eso estuve en el Congreso el día que Néstor asumió. Lo había votado “con disidencias” no me convencía, pero estaba segura que era el mejor candidato. Y fui al Congreso con mis hijos, (para ver pasar a Fidel, en realidad). Y me conmovió la presencia de la gente. La emoción de la gente. Y lloré escuchando el discurso primero. Sentí que algo estaba sucediendo.
Igual seguí desconfiando. Pelotuda, cabezona, zurda que pone distancia, que mira con ojo crítico, que no se zambulle, que no se relaja, que busca la épica del gran relato
Pero a cada rato me daba un ataque de alegría. Me contagiaba de peronismo (críticamente, no vaya a creer), me sometía a los sentimientos y reía, lloraba a borbotones. Me ganaba el pragmatismo
Los cuadros caídos, el no pago de la deuda, el portazo a Washington, gestos nobles, viscerales, que nos iban acercando más y más, que nos devolvían el sentido de “La Política”, que nos volvían a enamorar, que nos devolvían a la calle, ya no sólo para protestar, sino para apoyar. Cosa rara, habiendo vivido toda una vida movilizándome para putear…estar ahora apoyando
Y me hice Cristinista, y confié en esa mujer. La guerra gaucha me puso totalmente a su lado. De la vereda de enfrente estaba el tren fantasma con todos sus mostrencos. Acabo de recibir un mail de un querido amigo que dice más o menos lo mismo que vengo escribiendo “ no tengo una conexión emocional con K,(…) K tenía una pinta medio chambona, como del tío que tira petardos en Navidad, pero me costaba empatizar, inercia del que se vayan todos, inercia del descreimiento absoluto post Felices Pascuas de 1987, no sé. Me parece que, como a varios, me empezó a caer la ficha con el tema 125, no tanto con la defensa de la resolución en sí (hoy no hay kirchnerista importante que no diga que era un mamarracho y una cagada descomunal) sino con la horda de primates que sacó pecho cuando el gobierno sintió la trompada. Es como decir: yo siempre estuve enfrente de éstos, que parecen ser infalibles para el error, no puedo dejar solo a este gobierno. Algo así como la reacción de Cruz cuando lo están atacando a Fierro: no puedo permitir que se mate a un valiente….”
Y desde ese momento, acá estamos. Ya no desconfío. Esa mujer me asombra, me enorgullece, me humaniza.
Porque confío, el viernes pasado, después del día de duelo por la muerte de Mariano Ferreyra, me paré frente a la clase, a las 7 de la mañana, y dije “Vamos a hablar de Mariano. Podría haber sido uno de ustedes, hace dos días estaba en este aula” Porque doy clase en la misma sede que Mariano militaba. Y no tuve problemas en responder a un alumno la pregunta “Cuál es la responsabilidad de la presidenta?” La responsabilidad es ir profundizando el modelo. Esa es su responsabilidad y nuestro desafío. Y nuestro compromiso es seguir saliendo a la calle, militar, discutir, defender todo lo que tenemos que defender, exigir todo lo exigible.
Por eso, desde ayer, estoy en la calle. Encontrándome en abrazos, en llantos con viejos compañeros de militancia, con amigos, compañeros de trabajo. Y sabiendo que no estábamos equivocados. Seguimos estando del mismo lado. Después de 20, 25 años, nos seguimos cruzando en distintos lugares, pero del mismo lado de la vida..
Por eso hoy, a la mañana, me encontré con Gladys y Anyu. Compañeras, amigas . Y las tres, sentimos el mismo dolor, lloramos nuestras m-as tristes lágrimas al pasar frente a Cristina, tan chiquita, tan sola al lado de ese cajón tan grande,… pero tan entera, tan llena de amor como para tocarse el corazón ante el “Fuerza Cristina!” Ese corazón que se ha partido de un flechazo certero, pero no de cupido, sino de la parca. Esa maldita parca que sobrevuela el destino de este país, que pega golpes cuando más duelen.
Porque creo en el llanto de esta nena, Melina, que hacía la cola hacia Casa Rosada con nosotras, y le decía a la madre que Cristina no iba a poder sola. Y en la convicción de la madre, que secándose las lágrimas que le brotaban a cada rato, le contestó que sí, que iba a poder, porque ya no está Néstor, pero estamos todos nosotros con ella…