sábado, 31 de diciembre de 2011

Cada vez más voces hablan de la muerte del blog (no de éste en particular,  que está en terapia intermedia desde hace largo rato, sino de los blogs como soporte comunicativo)
Escuché varias explicaciones:
-algunas muy lineales  :hay demasiados blogs, más de los necesarios…esto  me lleva a pensar cuántos y cuáles son los necesarios, quién define necesariedad y otras estupideces similares que derivan, necesariamente, de una argumentación falaz, que abona además, la tesis del devaluado Feinmann, antes “el bueno” : - Cualquier boludo tiene un blog-
-Otras explicaciones hablan de un formato incómodo, antiguo, poco acorde a la nueva tecnología que te permite tener en un rectangulito teléfono, mail, Twitter, pelapapas y un GPS con el cual hasta te encuentra tu suegra….los post se desarticulan en el Blackberry, no se leen bien,  y tardás mucho tiempo.
Y sí, algo de eso hay, pero quién te manda leer post por el teléfono? Que leas mails, Twitter mientras tomás un café con un amigo ya es bastante incómodo. Esa cara de feliz cumpleaños mientras leés la pantalla en medio de un velorio, o en una pelea con el jefe, el agarrarse la cabeza y “No lo puedo creer” a las carcajadas, mientras firmás la renuncia….vaya y pase, pero para leer un post hay que tener más de medio minuto
-Otras más intrépidas  suponen  que dejaron de cumplir el rol que tuvieron hace unos años, cuando, muchos de nosotros (hablo de los blogs argentinos en particular) nos lanzamos a buscar un poco de aire fresco, nos permitimos empezar a discutir, a pensar la cotidianeidad y la coyuntura desde la política, cosa que no había sido correcta desde hacía mucho tiempo. Y a través de los blogs, nos fuimos encontrando, discutiendo, consensuando y dialogando (je)  aprendiendo…
La realidad cambió, ahora se discute política hasta en la cola del colectivo, aquellos que nos sentíamos en minoría ahora nos multiplicamos, nos extendimos, casi cual epidemia y tenemos mucho por delante.
Los blogs se fueron especializando, algunos se han convertido en imprescindibles, … tenemos blogueros estrellas de rock, o del folklore, otros que no pueden caminar dos cuadras sin que lo saluden (hasta en Junín le piden fotos!) otros que son reconocidos como sabios de la manada….por eso, muchos dejamos de escribir en nuestros propios blogs porque sentimos que todo está dicho, cualquier análisis que se hagamos sobre la coyuntura, otro blog lo analizó o lo hará.
Pero qué sería de nosotros sin los blogs! Cómo dejar caer un lugar de encuentro que, saltando la virtualidad  nos devuelve amigos, enemigos, alegrías y tristezas, amores y desamores, proyectos y comilonas semanales!
Por eso hablo de volver a la belleza. Recuperar el placer de escribir, de compartir una lectura por el sólo placer, sin esforzarnos por la agudeza, por la anticipación, volver a contar historias verdaderas o ficticias, volver a tomarnos un rato para reír, emocionarnos o enojarnos, volver al blog que empezamos a escribir que para velocidad, anticipación y agudeza concentrada tenemos los 140 caracteres del Twitter..y la vida de todos los días

Buen año, felicidades y todo mi afecto para los que lleguen y lean estas humildes, intrépidas, escalofriantes, temibles líneas (ves que no estabas leyendo?) Y ojo, nombré a 4 blogueros de esos "especializados" a modo de ilustración! No quiero ser injusta, tengo muchos amigas y amigos que leo , me inspiran, me arrancan una sonrisa y no fueron nombrados, pero saben (y esto es absolutamente cierto) que los  quiero un montonazo y los respeto y me hacen la vida un poco más feliz
Besos a todos y  Salú!

sábado, 17 de diciembre de 2011

sábado, 10 de diciembre de 2011

Hoy


Los bombos me despertaron a las 8 y media, un ratito antes de que sonara el despertador.
Y en la cama, aún medio dormida, recordé el Quilmes de la infancia,  el sonido a pajaritos de las mañanas,…la vida me fue llevando lejos de esos pájaros, de esa tranquilidad matutina. Y hoy, me despiertan los bombos que anuncian el nuevo día
En un ratito bajo.
En la puerta de mi casa,  a pocos metros, asumirá nuevamente la presidenta. Hoy es un día de fiesta. Avanti Morocha!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Montonero Katz, renuncie!

 El pibe Katz no descansa. 
Ya no le es suficiente una galería de arte, ni un centro cultural. 
La cosa viene pesutti pesutti, y se manda la segunda muestra del año .dónde? En un local de la Kámpera! Cómo seguimos, amigo Fer? La próxima será en la Cañonera Paraguaya, eh?
Yo te aviso. Hay que ir este viernes. La muestra va a estar en llamas. Si no vas, es porque sos amigo de Cobos. Chaus


jueves, 24 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

Mariano te protege...

Ahora sí, los niños de España estarán protegidos si sus padres no cumplen con sus obligaciones, el Gran Tutor, Mariano los defenderá de los poderosos, de los extranjeros (siempre que no sean alemanes, a esos les tiene miedo) y hará de España un reino de amor y paz… Esta era parte de la campaña de Mariano, no? Y éste, su programa de gobierno (siempre hacemos lo que decimos que no haremos, joder!)

LLAMO AL TORO DE ESPAÑA

Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.

Despiértate.

Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.

Levántate.

Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.

Esgrímete.

Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

Desencadénate.

Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.

Yérguete.

No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.

Víbrate.

No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.

Revuélvete.

Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.

Truénate.

No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.

Abalánzate.

Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza:
revuélvete en el alma de todos los que han visto
la luz primera en esta península ultrajada.

Revuélvete.

Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.

Atorbellínate.

De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.

Sálvate.

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

Sálvate.

Miguel Hernández

jueves, 10 de noviembre de 2011

yo quiero a mi bandera... arrugadita, arrugadita, arrugadiiita


Cruzando ayer Plaza de Mayo, me detuve a mirar un espectáculo que, por cotidiano, me había resultado imperceptible tantas veces…
A las 6 de la tarde, los granaderos arrían la bandera del mástil de la Plaza, Una ceremonia de solemne coreografía, con saludos y pasos marciales, que he mirado miles de veces sin ver…Y sólo por curiosidad o hacer tiempo, en alguna  oportunidad me detuve a prestar atención.
 Pero ayer fue distinto. Una treintena de personas estaban rodeando el mástil, siguiendo cada uno de los movimientos con absoluta seriedad. Otros diez tomaban fotos, reían, caminaban cruzando el pequeño grupo humano, pero cuando la bandera estuvo en manos del granadero, alguien gritó ¡Viva la patria! Y todos, los solemnes, los sacafotos, los que  reían, gritaron ¡Viva! Alguien se animó a un ¡Viva Cristina! Y fue respondido nuevamente por el todo el coro con un fuerte ¡Viva!
Esto es nuevo. Sentir orgullo por la bandera es una sensación bastante reciente. Cantar el himno con ganas también es nuevo. Desde las épocas de escuela, (los primeros años, digamos) cantar el himno u homenajear a la bandera había dejado de ser una cuestión importante. Es más, muchas veces he omitido cantar el himno, sólo esperando que terminara. Me era ajeno. Era de otros, como la bandera. No era “mi” bandera, esa bandera planchadita, planchadita, planchadita,…Una bandera que concentraba todo lo que me molestaba, repudiaba, me dolía. Una bandera y un himno de los que se habían apropiado de las riquezas, de las vidas, de la alegría…
Reconquistar la alegría de pertenecer a este país, pisar el suelo y sentirlo propio,  y sentirse parte de este presente y el  futuro acá, en este lugar del mundo, con esta gente, con esta bandera y este himno…. Tá bueno, me gusta, me da energía.

No hay dudas que sentirse parte de algo colectivo da energía, es el mejor anti-age.  Pensaba esto hace una semana, cuando murió Fanny Edelman. Para muchos, un nombre que no dice nada. Murió una mujer centenaria. Pero esa mujer vivió sus 100 años abrazando una causa (la humanidad explotada), una bandera (la roja), un himno (la Internacional). Esa mujer que viajó a España para ser parte de las Brigadas Internacionales , conoció a lla Pasionaria, viajó a Cuba a ponerse a disposicón de Fidel, que viajaba constantemente a Moscú hasta que se le cayó el muro, se le abrió el piso y tuvo que empezar a repensar todo de nuevo. 
Por abrazar a la humanidad toda, no podía entender lo que pasaba en la cuadra de su casa.  Pero ya estaba muy mayor para esa época, no es fácil sacarse de encima tantos años de pensar en que las masas deberían ser comunistas, y que sólo un error histórico hizo que abrazaran a Perón y Evita. ¿Las masas se equivocan?  Debo estar poniéndome mayor, pero me veo escribiendo sobre Fanny, sin los prejuicios que tuve mucho tiempo, con cierta ternura y por qué no, cierta admiración,. sin juzgar su profundo gorilismo, tratando de comprenderla . Siento lo mismo que sentía ella por La Internacional, me sigue haciendo cosquillas la bandera roja, porque, a pesar de haber dejado la militancia orgánica y las responsabilidades hace 20 años, sigo siendo una chica de la FEDE. Ese es mi origen, mi punto de partida, ese fue mi “formateo” y desde ahí, pensé, actué, me comprometí toda mi vida. Aunque puteara a las fannys y los burócratas del Partido, los errores cometidos, las agachadas y las traiciones.  Soy parte de eso. Y desde ahí me comprometí con este presente. Y desde ahí tarareo con alegría el himno, y me enrosco en la bandera azul y blanca. Porque estoy con la humanidad explotada, con los sometidos, con los pisotados me comprometo en mi país, mi ciudad, en mi barrio, en mi trabajo diario, y con esta presidenta.

Camarada Fanny, hasta la victoria siempre