domingo, 17 de julio de 2011

Los fitopaetizados

El portazo me hizo caer el mate de la mano

-Vés por qué gana el PRO? Son todos una manga de hijos de puta, son todos una mierda!

-Eh, pará Fito Paéz, qué pasó?

-Una vieja de mierda que seguro es del PRO…Estaba esperando el colectivo, se me acerca una vieja y me dice: “Muchachito, no me alcanza por favor ese billete que se me cayó…lo tenía acá en el bolsillito, y se me cayó…” y sigue explicándome qué le pasó con el billete. Me agacho y le doy el billete de 10 pesos mientras seguía hablando y lo metía en el bolsillito de mierda. Cuando subo al bondi, me doy cuenta que el billete era mío! A mí se me cayó el billete y la vieja de mierda del PRO me lo afanó haciéndose la pobrecita enferma!. De la cabeza está enferma esa vieja!

-Bueno, pará, Manu…

-Qué pará mamá! Cómo puede ser tan turra la vieja! Esa vota a Macri! Sabés que Macri prohibió la jornada de pintura en las escuelas? Tanto miedo le tiene a que nos juntemos a pintar un aula? Son una mierrrrrrrrrda….

Supongo que escenas similares se repitieron en muchísimas casas durante esta semana. Es fácil caer en la fitopaetización, enojarse con el mundo, pisarle la cola al gato del vecino (porque si yo no lo voté, el dueño seguro que sí!) culpar a esta sociedad de fascistoide, discriminadora, que nada le importa.

Ahora: ¿por qué estábamos convencidos que las cosas iban a ser distintas? ¿Por qué pensábamos que el votante de la ciudad iba a rechazar a Macri, y, en el mejor de los sueños, iba a votar a Filmus? ¿Por qué pensábamos que el votante se iba a sentir llamado a “participar”, “comprometerse” a “defender lo público” si, por otro lado, le decían “bienvenido” sin pedirle que mueva el culo, lo incluían en la fiestita de cumpleaños, con alegría, globos y pochocho?

La épica militante, el esfuerzo, el compromiso, la sangre, sudor y lágrimas es importante, forma parte de nuestras vidas, pero de aquellos que decidimos que fuera parte de nuestras vidas, y no como acto espontáneo a partir de un spot televisivo. Por qué debería un ciudadano, mi vecina, la dueña del gato ponele, que se pudo comprar el plasma, que se hizo las tetas porque le sobra un manguito y una parte se lo cubre la prepaga, votar a ese señor que habla de defender la educación y los hospitales públicos, si ella no tiene hijos y paga todos los meses una prepaga? Si no se le ocurriría en la vida ir al Teatro General San Martín a ver Ricardo III, ni sabe dónde está el San Martín, y menos que tiene los 4 ascensores rotos porque el gobierno de Macri hace meses (¿años?) que no pone un mango? ¿Cómo enamorás a mi vecina que ahora respira un poco más, cobra mejor y puede ir a ver una comedia de Adrián Suar y sueña con Arjona? No le digas que cobra mejor porque la situación económica del país es mejor. Ahí se pierde y empieza a delirar. Y no es mala mina, no es facha, es una mina común, con deseos comunes, que quiere que la dejen de joder. No podés pedirle épica militante, ni esfuerzo, ni nada. Y se siente bien si le dicen bienvenida y le dan un globo. ¿No sirve entonces? ¿Y cuántas vecinas hay en la ciudad? Qué hacemos, tomamos unos terrenos y declaramos el Terreno Autónomo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, libre de vecinas con tetas nuevas y gato, libre de fachos, con cada uno de los terrenistautónomos resolidario, comprometido, políticamente correcto, defensor de lo público, enamorado de la política y recontraultraplus intolerante con los que viven afuera?

Después del portazo y enojo me quedé charlando con Manu. Me dijo que la campaña estaba mal enfocada, que no era un slogan copado “Más educación” porque eso sólo le importa a los que siempre le importó, y que Filmus se debería afeitar, que tiene un aspecto antiguo, que no convence, entre otras cosas. Y que en los actos de campaña, el himno lo debería tocar Damas Gratis. Que cuando lo canta Damas Gratis todos lo cantan sinceramente. Voy a seguir charlando con él, porque se le pasa pronto el enojo y empieza a pensar fríamente, tratando de ver errores, pero sin perder el objetivo.



lunes, 20 de junio de 2011

De nuevo estoy de vuelta después de larga ausencia

igual que la calandria que azota el vendaval. Y traigo mil canciones como leñita seca en esta campaña que está por terminar (ah, cierto que no empezó todavía!)...

lunes, 6 de junio de 2011

Muestra, que fantástica fantastica esta muestra!



Sí señores. Llegó el momento de definirse. O estás en la muestra o estás afuera.
Este jueves, a las 19 hs, se inaugura la muestra de mi amigo Fernando Katz, el pintor estrella de la bloguería.
El nombre de la muestra? "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos". Cosa que obviamente no te va a pasar si venís a verla. Todo lo contrario! Lo que verás te hará más sabio, más sensible, más mejor.
Vas a tener sus dibujos y pinturas, vas a tener los videos proyectados y musicalizados in situ, por Marcelo Katz y Mudos por el celuloide, vas a tener vino, alegría, y ¿por qué no? alguna cosilla más.
Así que ya sabés, el jueves 9, a las 19, en 25 de mayo 221 (25 de mayo y Perón, carajo!). En la planta baja del Centro Cultural Francisco "Paco" Urondo

(Y no voy a decir ni en pedo que es una enorme, qué digo enorme!, mega-ultra-plus alegría para mí que se haga esta muestra, ni que fué una de las primeras cosas que imaginé cuando llegué al Urondo hace un año, ni que estoy ansiosa de ver todo colgado, ni que...)

sábado, 4 de junio de 2011

Realismo





















Si analizamos esta obra realista podemos observar una fuerte simbologia de las imagenes.
Ya desde el título" Sin pan y sin trabajo", Ernesto de la Cárcova nos transmite la desesperación,
la falta de futuro y de presente. Es la Argentina de 1894 posterior a la crisis económica de 1890,
una de las crisis más importantes del siglo XIX.


- La mesa vacía simbolizando el hambre
- Una herramienta esperando sobre la mesa el momento volver a ser usada.
-El hombre mirando hacia las fabricas con el puño cerrado, marcando fuerza para poder trabajar
pero también bronca y desesperación por no poder trabajar.
- La mujer flaca, sus pechos desnutridos alimentando a su hijo como único alimento del hogar
Una imagen que da para pensar que la pobreza va a continuar.

Ahora mirá esta foto

Si analizamos esta foto realista podemos observar una fuerte simbologia de las imagenes.
Ya desde el título" El hijo de Alfonsín", se nos transmite la desesperación,
la falta de futuro y de presente. Es la Argentina de 2011, anterior a las elecciones de octubre, pero posterior a la alianza con González Fraga, una de las crisis más importantes del radicalismo (bueh, hay que mantener el estilo analítico!


- La mesa vacía simbolizando la falta de coherencia
- Una herramienta electoral esperando sobre la mesa el momento volver a ser usada.
-El hombre mirando hacia la nada, agarrándose la cara con la mano, marcando la falta de fuerza
para poder entender por qué va a perder por paliza, pero también bronca y desesperación por
no poder ser su papá.
- Una UCR flaca, desnutrida, expulsando cualquier hijo por la falta de ideas y coherencia en el
hogar
Una imagen que da para pensar que SU pobreza va a continuar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Espacio de publicidad


Me está costando bastante escribir. He tenido, en este último tiempo, “ráfagas” de voluntad blogueril, que se van tan prontamente como llegan, sin dejar un título siquiera. Me ganó la inmediatez twittera, el torbellino fugaz de mensajes inconexos. Cosas de la vida, che…

Pero anoche veía el ¿debate? en 678, leía paralelamente los comentarios en Twitter, y quisiera parar la pelota. Poder escribir un poco más que 140 caracteres.

Varios blogs plantean también este tema, pero quisiera detenerme especialmente en la figura de Beatriz Sarlo, quien representó, anoche, a la “intelectual antikirchnerista “ que se dignó a levantar el guante y sentarse a discutir en un escenario hostil, mucho más hostil que los que habitualmente acepta (Clarín-Revista VIVA en otros tiempos, Diario La Nación). Y considero que se le está teniendo demasiado respeto.

Sarlo ha sido, durante los últimos 30 años, una “investigadora rentada”. Ha cobrado, y cobra, un sueldo del Estado por pensar. Más allá de los sueldos y pagos por publicaciones, conferencias y notas de diarios, cobra un sueldo (ahora jubilación) que bancamos todos, por pensar.

Y en esos 30 años, no ha logrado madurar, a mi gusto, un aparato conceptual que le permita abordar coherentemente su trabajo, que es analizar la realidad. Es decir, en 30 años, no logró descular cómo se usa el martillo para colocar el clavo. Y si lo logró, se encarga perfectamente de usar el martillo al revés, y tratar de golpear con el mango, de manera deliberada.

Porque los errores conceptuales cometidos por la sra Sarlo, que no es una periodista, ni es una oficinista que oficia de bloguera, sino una investigadora que dedica todo su tiempo a estudiar, analizar, a escribir y por eso COBRA, no me permiten pensar otra cosa. Más aún sabiendo que perteneció y pertenece a usinas intelectuales socialistas, a los llamados gramscianos argentinos, encargados de reintroducir al viejo tano en plena primavera alfonsinista, que fue la persona a la que se le encomendó la traducción de uno de los textos más estudiados de Bourdieu (El oficio del sociólogo)- tarea que nunca completó, por cierto-

Plantear, alegremente como planteó, que el 70% de la población no habla de política es un papelón. (y no hablo de la politización de la sociedad, específicamente, sino de la concepción reducida de “política” que adoptó, en este segmento, Betty la fea)

La idea de elite generalizada (desconociendo la puja por el sentido, el discurso hegemónico y la construcción de sentido común –los huesos de Gramsci se revuelcan de risa!-) y la ignorancia deliberada a las relaciones de poder, los sectores económicos, las corporaciones mediáticas (de las que participa, aportando en esa construcción de sentido) me sugieren una pobreza conceptual tan profunda, que hasta me darían lástima, si no recordara la cara de vinagre y la soberbia con el que levantaba el dedito para hacer callar a los participantes de la mesa. Esa impostura intelectual, ese asumirse en un lugar diferenciado del resto, es irritante. Sé también que puede sonar irritante esto que escribo, pero demasiado respeto por esa señora he percibido, y este respeto no es recíproco. Su profundo desprecio a lo popular, su concepción elitista la llevan afiebradamente, a cometer deslices permanentes. Quiere entender, pero no puede. Se hace presente en cada acto popular, en marchas, para participar, como observadora de “eso” que se le escapa de la comprensión. Porque tal vez, lo que debería hacer, es tratar de trabajar con otras herramientas. Dejar el martillo y agarrar la pinza, por ejemplo. Dejar a Gramsci, Deleuze, Foucault, Bourdieu, y tomar a otros autores (no voy a nombrar los que se me ocurren en este momento, soy gurka pero no tanto) y tal vez así, pueda seguir escribiendo, en la dulce ancianidad, sin contradicciones, cambiando la cara de amarga y convirtiéndose en una dulce viejecita que lee la revista Viva, juega al té canasta, y recuerda los años dorados del alfonsinismo, donde lo popular no olía a chorizo, los negros no se animaban a tanto, y se soñaba con un sindicalismo blanco, alfonsinista, ordenado y disciplinado

Hace poco murió David Viñas. Viñas fue uno de los últimos Profesores (las pocas notas periodísticas se encargaron de reconstruír su obra literaria, yo rescato su tarea docente) Una clase de Viñas era una misa. Nunca escuché tanto silencio en una clase. Tanto apasionamiento, tanta idea movilizada. No estudié letras, pero estar en la facultad y no ir a una clase de Viñas me parecía una herejía. Tenía la oportunidad que muchos no tuvieron, y debía aprovecharla. Y todavía la recuerdo. También fui a clases de Sarlo. Y además del aburrimiento, de la chorrera de conceptos vacíos, no recuerdo nada. Viñas murió siendo Profesor. Sarlo decidió retirarse al gabinete de los investigadores, cambiando de Universidad cuando en “su” facultad asumió la gestión “la barbarie”( Es decir, un decano peronista) No lo soportó, y encubrió con un manto ideológico un pase suculentamente comprado a una institución menos hostil (tal vez leyó al viejo Kuhn, quien recomendaba, a aquellos científicos que no comprendían el nuevo paradigma vigente, dedicarse a estudiar metafísica en los gabinetes de investigación filosófica y no joder)

Sarlo está de gira publicitaria, vendiendo su nuevo libro. No es más que eso. Comprarlo o no comprarlo, esa es la pregunta. La otra, ¿para qué?

jueves, 28 de abril de 2011

Aparecidos

Mi novio fue adoptado ilegalmente y no lo sabe.

Qué debo hacer? Tengo que decirle?






Si lo querés, no le digas nada. Le vas a destruír la vida



Esta insccripción me angustió, desde la puerta de un baño, los últimos 10 años. Cada vez que entraba, despreocupada, aleatoriamente entre clases a ese pequeño cubículo, al cerrar la puerta ponía los pies en la tierra. ¿Quiénes eran esas alumnas? Nadie opina distinto? Hay tanto por hacer….


Es difícil explicar lo que nos está sucediendo. Esta euforia que sentimos muchos, este desconcierto por ver realizadas muchas de nuestras antiguas consignas. Y no aparece como fanatismo, como pensamiento acrítico, como una defensa cerrada de este gobierno. Claro que no es así. Tenemos (tengo) muchísimas críticas, pero es tan contundente la realidad, tan profundos algunos cambios, que no resisten el menor chistido. Vamos por más, pero sabemos el camino recorrido


Titulé este post Aparecidos. Porque se me ocurre que es la mejor forma de caracterizar este momento. Aparecidos. Aparecen HIJOS y cuentan su historia. Aparecen nietos, aparecen nombres ocultados, silenciados. Aparecen verdades, aparecen asesinos condenados, con el cartel visible de asesinos.


Aparecen compañeros que se habían desaparecido de lo público, de la política (perdón, es una herejía, pero reconocer que la dictadura primero, y el neolibermenemismo después, nos destruyó el deseo de participar, de entregarnos a lo público, para recluírnos en nuestro propio ombligo y mutar el interés por la transformación social en interés por sobrevivir me parece parte de este largo proceso de desapariciones)


Aparecen los excluídos, los marginados, los ninguneados alzando su voz, diciendo “Presente” conquistando derechos, siendo sujetos.














Aparece "la política" la discusión, por tanto tiempo bastardeada, acerca de qué país queremos, cómo lo queremos, y nos hacemos partícipes de esa construcción, sentimos que es nuestra, y no cosa de expertos


Y aparece el Estado. Fortaleciéndose, haciéndose responsable de las funciones que nunca debió rescindir. Porque eso es el Estado. Ese estado tan vapuleado, tan aborrecido, tan vomitado resurge y ordena, sienta (buenos) precedentes, pone límites, pelea, reconoce nuevos sujetos y, como debe ser, legisla sus derechos. Ese estado que defiende la soberanía y reclama para todos la parte que nos corresponde, poniendo directores en empresas “privadas” para que defiendan nuestros intereses, o promoviendo una ley que limita la extranjerización de nuestras tierras.


Ayer, cuando leía el proyecto de Ley de protección de la Tierra, se me piantó un lagrimón. No es la reforma agraria, ya sé, pero decir abiertamente que Benetton, Swarzeneeger, Turner o cualquier otro tilingo no podrá seguir comprando su paraíso terrenal libre de contaminación (y libre de indios patasucia que afean el paraíso) por estos lados…qué querés que te diga. Para la reforma agraria ya juntaremos fuerza…


Es época de apariciones, ya te dije.



Si lo querés, tenés que decirle.


Le vas a cambiar la vida, y es un acto de justicia



Esto apareció escrito esta semana, en la misma puerta, en el mismo baño, que por diez años no fue pintada (muchachos, a ver cuándo pintamos la puerta, ya es tiempo…)


jueves, 14 de abril de 2011

Que 60 años no es nada....

Sí, ya sé, vengo recontravaga, no posteo, no comento, no nada.
Tengo fiaca, quelevamoacé...
Pero un aniversario es un aniversario.