jueves, 23 de abril de 2009

Cerró Sócrates. (O de cómo a todo Sócrates le llega su cicuta)

-Che, qué pasa con Sócrates?
-Parece que cerró…
-Cerró Sócrates???? NUUUUUUUUUUUUH!!!!!
Este microdiálogo se ha multiplicado hasta el cansancio la última semana

No es la caída del muro, ni la caída de la bolsa, ni siquiera la caída por la baldosa floja, que no es tropezón. Pero para toda persona que habita, o haya transitado alguna vez el Mundo Puán, para todos los que hayan tenido algún amigo, enemigo o amor en los últimos 20 años en Filo, saben de qué hablo. A los extranjeros de este mundo, les pido, borren esa sonrisita socarrona: sí, tan obvio como parece, Sócrates es uno de los dos bares/referente de Filosofía y Letras. El otro, súper obvio, es Platón. (dije que por favor, sin burlas, que estamos de duelo y esto es cosa seria)
Sócrates, como la oficina de alumnos, los departamentos, son males necesarios, son Filo.
Sócrates es lecturas, encuentros, desencuentros, reencuentros, roscas, peleas, trampas, festejos, llantos, ilusiones. Uno se encuentra en la esquina de Sócrates, o frente a Sócrates, jamás en Puán y Goyena.
Pasas por ahí y espiás: “Sabés que ví a Fulano en una mesa con Sutano….? En qué andan? qué estarán cocinando?” Por ahí pasa la rosca del segundo cuatrimestre, previo a las elecciones. Y tooodos los claustros rosquean ahí. Ahí te juntás para armar lista, para dar vuelta un voto, para planear perradas a “los otros”, porque Platón es muy expuesto. Salís de la facultad y está Platón. Te ve todo el mundo. Además, desde que se fue Sony, Platón no es lo mismo…En cambio la esquina, ampara más, está más mezclado: en la mesa de al lado está sentado un señor muy de la zona con pelo engominado y abrigo de pelo de camello, o señoras muy paquetas tomando té, o dos adolescentes tardíos que se están matando y no se animan a saltar a ese lugar mas privado…
Ayer una amiga lo definió así: “El día de mi último final, estaba tan nerviosa que entes de llegar, pasé por Sócrates, me acerqué a la barra, y le pedí al mozo el mejor whisky al precio del más berreta, porque tenía que dar el último examen de la carrera y estaba cagada en las patas. El tipo sacó un escocés, sirvió el vaso, y me dijo: -Son cinco pesos”. Y listo, no hay nada que explicar.
Bueno, todo eso ya no está. Cerró. Se fué. También murió Kllimovski. Nos vamos quedando sin historia.
Lo único que espero, es que no abran un nuevo bar con el nombre “Los tres chiflados: Derrida, Deleuze y Guattari” Porque tendríamos que aceptar lo inaceptable: Filo fué…., sucumbió definitivamente en la posmodernidad….Y eso sí es inconcebible. No pasarán!

6 comentarios:

Goliardo dijo...

Cerró, que lastima, igual yo paraba en el bar que está cruzando Goyena, antes de la libreria. O si no, en ése jardin epicúreo que es el patio de la facu. entre curdas y artesanos se está mejor.

Pensamiento libre dijo...

¡Qué garrón! ¡Cuántas pálidas! Igual obiamente en todo su post sólo me reí con lo de los 3 chiflados, usted si que es generosa...aunque pensándolo bien me parece que nada le han hecho Moe, Larry y Curly (porque es el único que nunca debió cambiar, Curly) para que los comparara con "esos".

Laura dijo...

Hola Goliardo! sí, sé que no es el mejor lugar, te atienden para el orto, el cafe no es rico y es caro, pero igual es una referencia, un cachito de la historia de la facu, no? Y es una lástima que se cierre.
Pensa: tiene razón no tenemos que deshonrar la memoria de la hora de la leche mirando los 3 chiflados. Y si le agregamos un Lipovetsky y hacemos un "4 jinetes del apocalipsis"?
Un abrazo a ambos dos.

Laura dijo...

Hola Goliardo! sí, sé que no es el mejor lugar, te atienden para el orto, el cafe no es rico y es caro, pero igual es una referencia, un cachito de la historia de la facu, no? Y es una lástima que se cierre.
Pensa: tiene razón no tenemos que deshonrar la memoria de la hora de la leche mirando los 3 chiflados. Y si le agregamos un Lipovetsky y hacemos un "4 jinetes del apocalipsis"?
Un abrazo a ambos dos.

El Canilla dijo...

uups.
Cuando modificaron el Ramos no dije nada porque no iba hacía tiempo, cuando modificaron La Paz no salí a protestar porque ya no me gustaba el café, ahora tocan a mi puerta... :(

Laura dijo...

Cani: Ta bueno. Pero supongo, acordarà conmigo: Podràn cerrar todos los bares, pero no podrán detener el deseo de cafè, leyendo el diario, perdiendo el tiempo y la mirada por la ventana...