miércoles, 10 de junio de 2009

Papá, papá, qué es el neoliberalismo?


Eso es caca, nene….

Cuando hablamos de neoliberalismo, pensamos, en líneas generales, en desregulación, privatización y retirada del Estado de las áreas dedicadas a servicios sociales. Pero esta “retirada” tiene una forma específica, no es que el estado está ausente, sino interviniendo de manera directa, y cambiando de interlocutor y beneficiario de sus políticas y decisiones. Por eso el neoliberalismo también es polarización social, surgimiento de nuevas elites y empobrecimiento de la mayoría de los grupos sociales. Porque el interlocutor del estado neoliberal no es el ciudadano, no hay beneficiarios universales, sino actores privados y grupos concentrados de poder que negocian y demandan a ese estado mayores beneficios para sí, de ahí la emergencia de esas nuevas elites, vinculadas a los procesos de desarticulación y privatización de las empresas y servicios. Se da una nueva forma de acumulación capitalista, no ya fundada en la obtención de plusvalor sobre el trabajo de los asalariados, como diría Karlitos, sino una “acumulación por desposesión” producto de la negociación de nuevos yacimientos de recursos para los capitalistas: por ejemplo, empresas de servicios y recursos naturales en manos del estado, Servicio Nacional de Salud, institutos de vivienda o privatización de jubilaciones y pensiones: Este “desprenderse de paquetes” por parte del estado, no redundó en una ampliación de los bienes y servicios disponibles para la sociedad, no se aumentaron los activos sociales….
Por el contrario, los únicos pasibles de atención de ese estado eran los focalizados, los vulnerables, los pobres de toda pobreza, Esa palabreja, “vulnerable”, me volvía loca (más aún) ya que al revisar programas y políticas públicas, siempre aparecía mágicamente: Sectores vulnerables de la población….Esos eran los únicos beneficiarios de las políticas sociales: la salud, la educación, la condiciones sanitarias y alimentación estaban dirigidas sólo a aquellos que tenían grabada en la frente el código de barras que los condenaba a permaneces en la más terrible exclusión.
Y vulnerable, en el barrio, es aquel que está expuesto a un peligro externo, y tiene poquítísimas posibilidades de defensa, por lo tanto necesita protección de otro. En una definición enciclopédica, vulnerable significa: Que puede recibir un daño- Que puede ser atacado-Defectuoso, que puede ser perjudicado. Juridicamente, vulnerables son quienes carecen de derechos (por ejemplo, por ser menores) Necesitan entonces de un mayor o del estado que los protejan, se hagan responsables y DECIDAN por ellos.
Entonces, me preguntaba, ¿quién vulnera a los vulnerables?
Porque no es una palabra neutra, más bien todo lo contrario: si población vulnerable era la consigna del Banco Mundial para demostrar el humanitarismo que aún les quedaba a los estados carroñeros…es entonces un concepto no neutro, sino construído ideológicamente , que actúa como una visión estigmatizante y paralizadora para los grupos asi etiquetados. Además se parte de una concepción dualista, concibiendo a estos grupos escindidos de la sociedad global, donde su producción y reproducción no es explicada en el marco de la expansión capitalista, ni la estatalidad, que a su vez que actúa y los condiciona.
Lejos de explicar verdaderamente la situación de vulnerables, se elude el análisis de la relación desigual entre ellos y la ¨sociedad global¨ pues la vulnerabilidad está asociada por un lado, a un riesgo externo al que estaría expuesto el individuo o grupo en cuestión, y por otro lado, a cierta incapacidad, cierta situación de desventaja del ¨vulnerable¨
De esta manera, quedaban desdibujados los ¨vulneradores¨, no existían responsables de
ese riesgo externo que los ¨amenaza” que eran, en primer lugar,
los organismos de financiamiento internacionales, que impulsaron y financiaron la reconversión de los estados a un nuevo modelo,
los estados nacionales, devenidos neoliberales, que se ¨desprendieron¨ progresivamente de sus funciones sociales y redistributivas, dejando a los ciudadanos librados a las reglas del mercado y a su propia suerte., y ni siquiera cumplían con su función de reglamentar y poner en práctica los derechos de ¨privilegio¨ de los vulnerables (ya que el resto de la población no era beneficiaria de los mismos por no tener certificado de “Extrema pobreza”, y nuevamente se eludía explicar además estos privilegios en términos históricos),
las distintas fracciones del capital, que en ese nuevo escenario, vieron acrecentadas sus posibilidades de negociar concesiones e inversiones de gran escala, maximizar ganancias y minimizar costos, propiciando además procesos irreversibles a corto plazo.
Entonces, ante estos enemigos, LOS VULNERABLES ERAMOS TODOS!!!!

Por esto, la decisión del Gobierno Venezolano es importante. Porque intenta desde el Estado controlar verticalmente todo el proceso de transformación del mineral de hierro hasta el uso de los productos en la petrolera estatal PDVSA. Integración vertical industrial en manos del Estado. Como deberían ser muchos servicios, el transporte, las comunicaciones.

Y toda esta perorata a qué viene? Es que revisando esas entrevistas del 2001, me encontré con una muy interesante, a un Dirigente del Sindicato del Dragado, en la que contaba cómo se había privatizado el dragado del tramo más “prolífico” de la Hidrovía Paraná Paraguay, cuya concesionaria, Hidrovías SA, un consorcio constituido por la embresa belga Jan de Nul N.V y Emepa S.A, empresa argentina vinculada
la metalurgia y los servicios cuyo dueño, Benjamín Gabriel Romero, es el prototipo del ganador del menemismo, pasó de ser chatarrero (según sus propios recuerdos) , a socio de Techint…Upalala!!! El bueno de Romero da la receta de su éxito empresario : “Yo compro pliegos y gano licitaciones. Ese es mi negocio”. Y, juntó latita tras latita, y así…
La cosa es que esta concesión del año 1995 de dragado y balizamiento desde Río de la Plata hasta el puerto de Santa Fe, por sistema de peaje, es una de las causas más escandalosas de los años de la rata, con varios funcionarios acusados de armar una licitación a medida, con la ampliación de la concesión por ocho años más apenas comenzada la obra, lo que le permitió a la compañía cobrar unos 1500 millones de dólares (700 millones por subsidios estatales); luego fue beneficiada con la dolarización de la tarifa con un decreto contrario a la ley de pesificación y no se constituyó nunca el ente regulador del servicio, que vencía en 2005, pero que a los 36 meses de iniciada la concesión ya se había prorrogado por ocho años más, hasta 2013, con un resarcimiento especial de parte del Estado: 362 millones de dólares. Como si esto fuera poco, también se los compensó con el “reconocimiento” por la no entrega de parte del Estado de material flotante y la sustitución de una draga (21,4 millones de dólares) y su reparación, más la sustitución de balizadores y señales. Ninguna de ellas –había sido estipuladas en la concesión. (en la entrevista, algo se dice sobre esto!!) Además de la extensión del subsidio de 40 millones de dólares por cada uno de los años de la ampliación de su contrato.
La “renegociación” del contrato de concesión se realizó sin justificación alguna y lo hicieron ¡surprise! los mismos funcionarios que elaboraron el pliego de la licitación que perjudicó al Estado por varios millones verdes…. Que, como parte del cotillón, le regalaron a Hidrovía una compensación económica adicional por la pérdida de tráfico a partir del funcionamiento de otra vía alternativa (el también privatizado canal Martín García), a pesar de tratarse de una licitación “a riesgo empresario sin el aval del Estado”. Y amigos son los amigos…
Se estima que durante toda la concesión los ingresos de Hidrovía en todo concepto ascenderían a 1.529.807.000 dólares (820,3 millones por cobro de peaje y 709,5 millones por subsidios del Estado).
Pero acá no termina la cosa, ya que parece que historia se vuelve a repetir. Cuatro años antes de que finalice la concesión (en 2013), hay posibilidades de correr el plazo hasta el 2021, y en el nuevo contrato se establecen una serie de obras que llevarían de 25 a 28 pies el calado desde Santa Fe hasta Puerto San Martín, y desde allí hasta el mar de 34 a 36 pies de profundidad.
Entonces, no sólo Romero y los belgas se beneficiarán millonariamente, sino que además hay otro beneficiado directo: el sector agroexportador. Los más aguerridos lobbystas para la extensión de la hidrovía hasta Asunción son los concesionarios de los puertos y aceiteras ubicadas en el Gran Rosario, en la franja que se extiende desde Timbúes hasta Villa Constitución, atraídos por la posibilidad de bajar en la jangada del Paraná a la soja proveniente de Bolivia, Brasil y Paraguay a muy bajo costo, desde Asunción hasta el Gran Rosario. Allí, las fábricas procesan el grano y después lo exportan como aceite, pellets o porotos. Y otra vez sopa!
El costo del flete en camión por tonelada por kilómetro recorrido es de 0,9 dólares; en tren es de 0,4 y en barcaza es de 0,15. Un tren de barcazas (se arman hileras de embarcaciones empujadas por un remolcador) está integrada por 16 a 20 bloques flotantes y cada una puede transportar 1.500 toneladas, es decir, cada tren tiene capacidad para trasladar por el río entre 24 mil y 30 mil toneladas. Transportándola por tierra, equivaldría a 1.000 camiones.
¿Y si pensamos en no volver a concesionar, que el estado, nuevamente se haga cargo del dragado, y se quede con el pago de los peajes, los subsidios, las tarifas le dé laburo a lagente, y esas cosas? Ok, esto es chavista. Control vertical del Río Paraná YA!

En el post de abajo, van fragmentos de la entrevista (repito, año 2001, antes de diciembre, eh?)

4 comentarios:

Gra dijo...

Mayores índices de desigualdad, mayor debiera ser la intervención del Estado, es lo máximo que se le puede pedir al capitalismo y realmente es necesario. Y el Estado no debe ser un ente neutral (como cierto discurso liberal propone) sino que debe, sí, privilegiar los derechos de los más vulnerables. Se habla de derechos de 2º y 3º generación, que el Estado debe priorizar, proteger. No ser ciego a las diferencias, sino atender especialmente a los sectores más vulnerables.
Pero nuestros sistemas no sólo producen cada vez más y más "otros", sino que además, ideológicamente, los convierten en "otros desechables", ayudados por los medios.
Pero entonces sí, "nacionalícese, no hay nada que discutir".

Laura dijo...

Hola Gra, estoy de acuerdo que el estado debe privilegiar los derechos de los más necesitados, lo que trataba de cuestionar es esta idea de las politicas sociales focalizadas, tan propias de los 90, donde en realidad, bajo la etiqueta de Vulnerables, se hablaba de excluídos, Respecto a los derechos de 2da y 3era generación, justamente parte de lo que escribí acá es un autoplagio de otro laburo sobre la "vulnerabilidad" de las comunidades indígenas, afectadas por la construcción de grandes obras. Que haya reconocimiento de derechos para nuevos "sujetos sociales" de acuerdo a identidad étnica, de género, etaria y demais es un logro y una ampliación de los derechos, pero a veces me pregunto (y ésto lo digo de verdad, es para debatir, eh?) si la multiplicación de sujetos no fragmenta. Si no están garantizados los derechos básicos de cualquier habitante del planteta....Estoy de acuerdo que agarrarse, por ejemplo, del derecho al reconocimiento de la identidad étnica, como una herramienta importante de reclamo, e incluso de cohesión de grupo y de hecho trabajo bastante con ésto, pero siempre me queda la duda....

El Canilla dijo...

Buena pregunta, Laura. La multiplicación de derechos sirve como herramienta de acción, pero una práctica superadora sería volver a la ..vieja acción de la política como espacio de práctica de un todo.

Laura dijo...

Canilla: usted lo ha sintetizado magníficamente