martes, 24 de marzo de 2009

Gran Torino, pequeño y miserable Falcon

























(Gracias Bob Row!)


Walt Kowalski (a quien el gran Clint le presta el cuerpo por unas horas para emocionarnos) se niega a la confesión. Rechaza el cristiano perdón. Demasiado cargada la conciencia como para buscar redención. Los recuerdos, los horrores vividos queman y prefiere hacerse cargo solo, amparado en una coraza de desinterés , dureza e impostado prejuicio. Tan recio se muestra que causa ternura y gracia. Sólo está orgulloso de su Gran Torino, brillante, pulido, perfecto. Ese es su disputado legado. El auto que él mismo ayudó a producir, como obrero automotriz. De ahí el orgullo. El fruto de trabajo honesto, que lo alivia, en cierta manera, de la carga de ser un veterano de Corea.
En Argentina no se puede filmar un Gran Torino. No hay Kowalskis que carguen con sus pecados. Cada uno de los asesinos se ha confesado una y mil veces. Una y mil veces ha comulgado también. No sienten asco por sus horrores, sino que los exhiben orgullosos en su inhumandad. Su legado son putrefactos y diminutos Falcon, producto del saqueo, secuestro, tortura y muerte. Esos Falcon no brillan, sangran. A 33 años, no hay final de película que los redima. No hay perdón. No hay final de película posible sin JUICIO Y CASTGO, sin la aparición y restitución de todos los hijos y nietos.

















6 comentarios:

Cine Braille dijo...

Qué cruce inteligente. Juicio y castigo.

Casta Diva dijo...

Muy buen post. También hay una gran diferencia con Kowalski que no puedo comentar si no vieron la película. ¡Véanla, se las recomiendo!

Laura dijo...

Eh, gracias Cine!

Bienvenida Casta, Gracias. Es cierto, hay mas para comparar, pero como decis, es una hermosa pelicula para ver...

El Canilla dijo...

Juicio y Castigo. Bíblicos.
Unica respuesta de una sociedad que no derrotó al enemigo sino que logró desplazarlo por su propio desgaste.
Si ese enemigo hubiera sido derrotado en combate, seguramente la historia habría terminado en fusilamientos.
Y todavía no vi la peli, je, pero intuyo que Kowalski se hace responsable de todo lo que hace .

Laura dijo...

Don Canilla, tal cual. Juiciio y castigo, pero lo prefiero acá,no le parece? Y sí, el gran Eastwood no defrauda, Kowalski se hace cargo como corresponde. Una gran pelicula para ver, y volver a ver varias veces tranquilamente, je

Casta Diva dijo...

Para mí es una de las grandes olvidadas del Oscar a la mejor película. Las otras son La duda (me encantó) y The visitor. ¿Será por los temas que tocan?