martes, 9 de marzo de 2010

Donde (no) habita el olvido (ni el perdón)

Del otro lado

Cuando estuvimos desesperados, alguien
contó la historia.

No se la puede escuchar serenamente, tiemblan
las manos, el corazón se encoge de dolor;
da un poco de miedo mirar a la gente, detenerse.

Ocurre lo de siempre.

Estábamos perdidos y la historia era confusa. Nada
tenía que ver con la certeza, ni
con el muslo de la bataclana. No
intervinieron traiciones; no es
una vulgar historia de fervores o de mantenidas.

Tu mano es necesaria para sobrellevarla. También
aquella vez (siempre aquella vez) apagaron
las luces y fue necesaria la presencia de tu mano.

Nos apretamos las manos en la sala impenetrable, temblamos
ante la cólera que aún no se había manifestado, que nunca
llegaría a marcarnos como sospechábamos, sino
de otra manera. Nuestras manos
procuraban ordenar el temblor, dominar el doloroso pánico;
y todo porque Humphrey Bogart había resucitado.

Estábamos perdidos en aquel
cine y él no era como el redentor; su cruz
no era un mandato, era
la inteligencia del hombre, era la resurrección
de la ciencia y de nuestros queridos finados.

Hace mucho que nos pasó esto; la mano
fría del cadáver impenitente
rozaba los sueños,
acariciaba nuestros tiernos rostros despavoridos.

Desde aquella vez no sabemos qué hacer con las historias,
con los muertos que no aceptan su desdichada condición, no
sabemos qué hacer con el miedo; no sabemos
encontrar nuestras manos, nuestra
tristeza. El mundo inconsistente.

Hubo muchas anécdotas como ésta ¿Quién
no tiene cosas horribles que contar? ¿Quién no tiene
su historia? Pero nadie supo qué decir, nadie supo
qué hacer, cuando alguien contó la historia.

Seguramente al escucharla buscarás una mano; será
como antes, pero enseguida
intentará olvidar que estuvimos tristes o asustados.

Tampoco sabrás qué decir cuando se haga tarde; lo de siempre:
tendrás ganas de llorar, y nada más.

Nadie esperaba una historia como ésta, tan lamentable ¿Por qué
no llorar entonces? ¿Por qué no perderse en la
espesura de la sala?

Se derramará sobre tu memoria,
como el alcohol que se vuelca entre los nervios y la madrugada;
la historia sobrevolará tu linda cabecita,
será un cuervo que sacudirá tus entrañas corrompidas,
que despeinará cariñosamente tu pelo

Paco Urondo


El 11 de marzo, mes enlutado por la última dictadura militar Argentina, se hará en Mendoza el primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos por la Junta Militar.

Ser
án llevados al banquillo una decena de imputados (asesinos es más apropiado). No obstante, no estará en el juicio Luciano Benjamín Menéndez, uno de los acusados de mayor trascendencia (y brutalidad), ya que al mismo tiempo se lo juzgará en un proceso en Tucumán.

Entre los casos por los cuales se hará el juicio están los asesinatos de la estudiante Lila De Marinis y el poeta Francisco Paco Urondo.

E
sta canción de Sabina (cuando fumaba, se emborrachaba y tenía conciencia y vuelo, no intereses) dedicada a Paco en su disco Esta boca es mía



10 comentarios:

Pulgoso dijo...

¿El poema hace referencia a alguna película de Humphrey Bogart en particular?

Saludos

nilda dijo...

desde hoy y por muchas razones, entre ellas que rebasaba todas las convenciones, inclusive la ferrea moral impuesta por las organizaciones armadas, de la que yo abomino, y que le costo la vida al Paco Urondo, el quia sera mi santo personal y este poema, el rezo.
Paco Urondo, guianos a las almas que se sienten tantas veces como vos en el cine y buscamos en tantos lados (al pedo) una mano que agarrar.
gracias Laura.

nilda dijo...

que nos pasa señora, llega marzo, empezamos la escuela y las docentes nos ponemos rabiosamente setentosas. La grace del wwwalapipeta.blogspot.com, usted y yo estamos asi.
y no se cura eh??? no se nos pasa.

mariajesusparadela dijo...

Es bueno que paguen los culpables, sobretodo para que los que tienen intención de serlo en el futuro sepan que la historia siempre juzga. Y no hay disculpa para los malvados.

paluchax dijo...

No hay perdon, y no hay olvido gracias a las palabras, escritas, dichas pero no calladas.
Es muy conmovedor este post..
un beso grande

Laura dijo...

Hola Pulgoso: No lo sé, estuve consultando un pco y nada....Yo elijo Casablanca, no sé por qué....
Nilda: Paco me puede, me conmueve. Por cosas de la vida, muy pronto voy a estar representándolo, invocando todo el día su nombre.
Ay de los setentosos, qué chiflados que están....(je)
María Jesús: Vos sabés también de estos animales, hablan con acentos distintos, habitan zonas alejadas, pero son igualmente asesinos. Un abrazo
Palu:Nunca jamás se callarán. Un beso grande

nilda dijo...

los lectores del blog merecemos saber como vas a estar representando a Paco Urondo. Conta Laura, que seguro nos vas a poner contentos.

Paco Urondo dijo...

Lura gracias por hacer conocer a este poeta y militante , que dio su vida por un pais mas justo y soberano.
Es la palabra justa .
Saludos.

Laura dijo...

Nilda: mantengamos el misterio, que es tan femenino!
Paco Urondo: Un honor. Realmente. Será posible que se pongan en contacto conmigo a insoportablefinitud@gmail.com? No encontré una dirección donde escribirles.

Paco Urondo dijo...

tptlobo@gmail.com