jueves, 18 de marzo de 2010

Si quieren que el dulce de leche sea el postre nacional....


Este es el auténtico veneno

Alfredo Astiz, asesino

Menos formal que sus camaradas, con jean y pulóver, Astiz caminó hasta la silla reservada a los testigos con el vaso de agua en una mano y una carpeta celeste en la otra. Se sentó, miró hacia la bandeja superior en busca de cariño y se dispuso a dar sus datos.

–¿Apodos? –preguntó el juez Daniel Obligado.

–Alfredo –respondió el hombre, que infiltrado en las Madres de Plaza de Mayo se hacía llamar Gustavo Niño.

–¿Grado militar?

–Capitán de fragata –mintió, pues lo perdió tras ostentar ante una periodista sus dotes como asesino.

(….)

Dedicó el segundo capítulo a la obediencia debida. Aseguró que fue justificada por San Martín y Belgrano, explicó que como subordinado tenía vedado inspeccionar “lo bueno o malo de una orden” y consideró “ridículo” pretender semejante actitud de un militar “durante el fragor del combate y bajo fuego enemigo”. Prefirió no dar ejemplos. En línea con el capitán Adolfo Donda, dijo que “no delinque el militar que cumple órdenes, sino el superior que no se hace responsable de las órdenes que ha dado”.

(…)

De los casos que le imputan, sólo se refirió al de las Madres y las monjas secuestradas en la iglesia de la Santa Cruz. Puso en duda “la seriedad de los exámenes” que permitieron identificarlas y pidió que se reiteren. Es comprensible: no podrá ser condenado por homicidio por miles de desaparecidos, pero sí por las víctimas que el Equipo Argentino de Antropología Forense inhumó, identificó y entregó a sus seres queridos.

(….)

El cierre fue digno de un canalla: “Si realmente quieren saber qué pasó”, advirtió en una sala repleta de padres e hijos de desaparecidos que esperan desde hace treinta años una confesión sobre el destino final de sus seres queridos, “deberían juzgarnos como legalmente corresponde, por nuestros jueces naturales, es decir la justicia militar”.


Extractado de acá


Despedida

Me despido de este país.
Me despido de mis amigos,
de mis enemigos.
Amigos.
Sólo quiero recordarles
que no dejen de ser
mis amigos.
Sólo quiero recordarles
que no me olviden
a la marcha del tiempo,
a la marcha del tren
en que me vaya
que borran las huellas de la
amistad lejana.

Por Marcelo Gelman

6 comentarios:

nilda dijo...

Ayer, por mi laburo, estuve en una charla del CATE, un organismo oficial que trata del acompañamiento por parte del estado a las victimas del terrorismo de estado,por ej. en los juicios, entre otras situaciones. Decian que Astiz, no solo miraba provocativamente a los ojos, todo el tiempo, a las hijas de sus victimas, por que un hijo de puta, muere hijo de puta.
Pero, estan los juicios.No se reparan 34 años de impunidad. Pero estan los juicios. Todos nos lo merecemos aunque las marcas seguiran alli, doliendo. La gente del CATE habia acompañado a los padres del Negrito Avellaneda, muerto a los 15, Termino el juicio, fue una condena justa, ya no hay nada mas que hacer. Y ahora??? La injuria paró??? Que queda por hacer ahora que esos viejos hicieron todo??? Hay vida despues de eso??? Moriran los viejos en paz???? Lastima que los finales felices son solo una necesidad del alma y no siempre la culminacion de un largo camino,

paluchax dijo...

Aunque ese tipo y sus palabras te revuelven el estomago hasta el punto de vomitar. Que suerte que está citado, obligado a hablar. y quiero decir muchisimos descalificativos pero no vale la pena..(al menos no escribirlas en este blog tan bonito).

Besos

mariajesusparadela dijo...

No tienen perdón, ni vergüenza, ni conciencia. Y los hay en todas partes, desgraciadamente.

Néstor Dulce dijo...

Compañeros:
Los invito a participar del primer y único blog de humor oficialista
Un adelanto:
Lilita tiene menos ideología que una puerta giratoria

Laura dijo...

Nilda, me mataste con lo del Negrito. Venía siguiendo toda la previa del juicio, y de golpe se me borró. Me olvidé o algo así. Su histpria me golpeó durante años, tuve un poster con su mano pintando un mural que caía...Nada. Quedé de cama.
Palu: hay muchos, muchos hijos deputa (perdón, no encuentro otro calificativo) pero este es vomitivo. Que se muestre, que muestre su ofio, du cinismo y que no se arrepiente es muy bueno. Después vienen con la reconciliación, la amnistía....No. Ellos y nosotros no tenemos nada que ver. No nos reconciliamos ni perdonamos. Gracias por todo
Ma Jesús: nuevamente, los miserables son iguales en todo el mundo. No tienen pedón. Nos dan vergüenza. Un abrazo
Néstor Dulce. Pasaremos. Pero estaría bueno que comentes algo en cada blog donde pegás tu aviso.la cosa es recíproca, no te olvides

Anónimo dijo...

muy buen blog, vengo de leer algo que te resultará afín.otro blog,LIBRETARIO,cuando puedas le hechas un vistazo, seguro terminan hermanados.
http://dedoyllagayahoocommx.blogspot.com/