martes, 1 de septiembre de 2009

Laura, cuando te veo, me babeo....

Ayer me regalaron bombones.
Mi trabajo, en los últimos cuatro años, consiste básicamente en atajar goles. Bah, los cuatro años anteriores fueron parecidos, pero con menos exposición y riesgo. Debo ser arquero en el zodíaco de la FIFA; ahora que lo pienso!
Atiendo diariamente a vedettes, vedetongas y mucha, pero mucha Zulma Lobato que aparece en pleno ataque de histeria, verdadero enojo, o un simulacro de ambos estados a la vez, exigiendo que SU problema, trastorno, capricho o deseo tenga un tratamiento especial, con intervención de Cascos Blancos de ser factible….También aparece gente copada, tranquila, amable que sólo pasa a saludar o tomar un café, pero con bastante menor frecuencia…
Lo que difícilmente sucede es que alguien me agradezca. No es una queja, eh? el solucionar problemas es mi laburo, y lo asumo así, pero a veces, estaría bueno un mimo….
Y ayer, justamente, fue uno de esos días extraños en los que alguien viene a agradecer. Y fue una mujer a la que conozco y trato superficialmente hace años, quien me trajo bombones. Es una mujer muy distante, siempre. De esas que a todos trata de “usted”, incluso a la gente con la que trabaja diariamente desde hace mucho tiempo. No es agradable, ni simpática, ni guarda huellas de una belleza pasada. Conozco su trayectoria académica, sé de su malhumor cuando tiene algún problema y su infinita insistencia cuando necesita algo.
Me sorprendió verdaderamente que entrara con un paquetito y una sonrisa, me hiciera una seña que esperaba afuera mientras terminaba de hablar por teléfono, y después me entregara la cajita diciéndome que era una “cosita” por mi amabilidad. Es más, agregó que, si no los quería por algún motivo, se los podía dar a “los chicos” y salió.
Rápidamente pensé cuándo podía haberle hablado de mis chicos, o de algo más allá de lo estricta, estrictísimamente laboral...mientras entraba a la oficina de al lado, a comentar lo extraño del suceso. Puede parecer exagerado, pero mi comentario despertó una catarata de nuevos comentarios sorprendidos. (lo dije hace unas líneas, es una mujer muy distante y poco agradable en el trato!), y hasta un chiste y una recomendación muy poco académicamente correctos en cuanto a gustos y opciones...y en medio de tanta palabra, alguien se acuerda que a esa mujer, exactamente, le han escrito algunos de los poemas de amor más hermosos....Y ese “dato” no lo sabía, no figura en su currículum. El ser la compañera hasta la muerte y musa inspiradora no da puntaje en CONICET...
Chapeau, Laura. (sí, es un nombre ése también....) Y ahora entiendo la distancia.... y después de ese amor, de qué gustos se puede hablar....
¿Qué qué hice con los bombones? Repartí algunos en la oficina, algunos con los chicos (nobleza obliga) y después de cenar, me acomodé en mi cama, con lo que quedaba en la cajita, me serví un whisky (que también me regalaron porque estaba de oferta, para el día del amigo!) y volví a leer “La sonrisa vertical”
Ah, el título del post! Es una pavada, un recordatorio del único verso que me dedicaron hace mucho, por si alguna vez me la creo, se me escapa la cadena y empiezo a hablar boludeces...

6 comentarios:

Gladys Ramos dijo...

Laura, la especial mirada que le das a las cosas simples que te suceden hacen que de gusto leer este blog.

Verboamérica dijo...

Si, leer el post fue un gusto tan simple y bueno como comer chocolate, saludos

rene orlando dijo...

A Ud también da gusto leerla saboreando un chocolate. Saludos!

Andrés el Viejo dijo...

Usted sí que le pone poesía a hechos que en manos de cualquier otra persona serían un relato vulgar o un no relato.
Por lo tanto, no se enoje cuando le elogiamos los escritos "de nena".
Saludos

Ulschmidt dijo...

Me gustó su relato, y quiero revalidar al autor de "Laura, cuando te veo, me babeo" que seguramente debió superar el romanticismo, el neoclacisismo y a los surrealistas para llegar a semejante osadía, expresividad y poder de síntesis.

Laura dijo...

Gladys: Compañera! Gracias! no me diga esas cosas que me pongo colorada!
Verbo: Gracias! no será mucho?
René: Epa!, gracias.
Andrés. Y bueno, al final, una es una mujer, y como el escopión, está en nuesta natualeza quejarnos... Gracias
Don U: Bueno, si vamos a reivindicar a todo experimento de síntesis estilística, quiero un aplauso para Zulma Lobato...Eso es osadía! Gracias.
Un abazo para toda la muchachada....