domingo, 3 de octubre de 2010

Nunca es triste la verdad...

Vos qué hacés si te enterás que el marido/compañero/amante de una amiga tiene otra mujer? Se lo decís? Estoy segura que la mayoría de las mujeres diríamos que sí. Por un problema de solidaridad, porque no nos bancamos la mentira, porque no podemos ocultar cosas incómodas, porque querríamos que nos lo digan en una situación similar. Por lo que fuere. Aunque se pudra todo, aunque nuestra amiga, en una situación de desborde, se pelee con nosotras.

La mayoría de las minas, estamos “acostumbradas”, manejamos cotidianamente situaciones de desborde. Y también nos desbordamos. Hay una cierta racionalidad que dejamos de lado, se nos escapa la cadena y aflora la emoción antes que la razón.
Los tipos la pilotean de otra forma. Se sienten incómodos, carraspean, miran para otro lado, no se bancan los desbordes. Y es muy fácil escucharlos decir “esa mina está loca” En pleno siglo XXI, cachiváchico y febril, los hombres descalifican como loca a una mina en pleno grito. Se sonríen con displicencia, se incomodan, no saben qué hacer….

El miércoles, frente al Palacio de Tribunales, entre la multitud que se juntó para exigir a la Corte Suprema la aplicación plena de la Ley de Medios, nos miramos con la amiga Anyu al escuchar un “son unos turros”, nos reímos y dijimos “esa es Hebe”. No se escuchaba bien el discurso, pero entendimos la marca. Y no nos asustamos, ni nos pusimos coloradas. Seguimos charlando, sabiendo que después veríamos los discursos en casa, con tranquilidad. Y que leeríamos las críticas las palabras exaltadas diciendo “qué barbaridad”…
Pero reconozco que hubo una incomodidad que se instaló en la mayoría de la gente, en la plaza. Se sentían rumores “se le escapó la cadena”, “no era necesario”. Cómo va a decir "Si tenemos que tomar el Palacio de Tribunales, tomémoslo"!!! Está loca!!!

Eso, cómo va a llamar a tomar el Palacio de Tribunales una vieja de casi 82 años! Está loca!!!! Esa misma locura la hizo salir a buscar a sus hijos. La hizo putear a los milicos. Putear a Menem. Hebe es la que marca la cancha, que pone el tiro más a la izquierda. Siempre. Se desborda. Es la loquita que grita que sos una cornuda. Y después, hay tiempo para recomponer. Para ir buscando argumentos, para ir trayendo al punto justo la discusión. Por eso es necesaria Hebe. Por eso la bancamos. Porque es mina, porque no tiene miedo, porque sale como leona a defender lo que es justo, araña en la pelea, a pura emoción. No cuida la racionalidad, sólo las razones. Como una posesa, brotan las palabras más incómodas de su boca, ante la mirada extrañada de los bienpensantes.



Agregado post-post- El audio de la entrevista que le hizo hoy domingo Lucas Carrasco a Hebe en la radio

6 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

También yo la banco: es imprescindible que , a veces, hable el corazón sin pedirle permiso a la cabeza. Sobretodo porque ya lo ha demostrado todo.

nilda dijo...

hoy en tiempo argentino dice que estuvo mal. Es Hebe, es inimputable. A mi me cabrean algunas cosas que hace o dice. Es Hebe.poniendote el dedo en el culo.En público. La loca de la familia. Que sepa que diga lo que diga -acordemos o no- la queremos igual.

Carmela dijo...

Sigue siendo una leona sin pelos en la lengua.
Dice lo que siente y cómo lo siente.
Es cierto que las minas manejamos a diario situaciones de desborde.
No es malo que , a veces , aflore la emoción antes que la razón.
Aunque los amantes de mantener las " apariencias" nos llamen " locas".
Estamos acostumbradas.
Tenés razón : los gritos descolocan a la mayoría de los tipos y de algunas tipas.
Una leona digna por su lucha valiente e inclaudicable .
Lindo post, Laura!!

don vito dijo...

Hola bello blogg, preciosa entrada, te encontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio, será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
muchas gracias, buen día, besos.

Anónimo dijo...

Che che... Pero esa cosa de "tomar edificios publicos" no es en parte contra lo que Hebe lucha?.

ARO dijo...

Una entrada llena de vigor y genio. Me gusta esa actitud decidida y valiente que describes en Hebe y en todas esas mujeres que defienden decididamente sus derechos.