miércoles, 21 de octubre de 2009

El estado soy yo



Hace unos 10 años, haciendo un relevamiento en Fiorito, además de encontrarme con algunas casas ilustres y tomar mate con la madre de 2 de los integrantes de Ráfaga a pura cumbia, llegué también a una ¿casa? absolutamente destartalada, una instalación (no en el sentido palermitano, mentendés?) consistente en algunas tablas clavadas, chapas, retazos de tela que cubrían agujeros por donde entraba luz, frío, lluvia, cascotazos e insultos. Vivían 2 mujeres y 7 chicos muy chiquitos.

Empezar la conversación fue tarea de hormiga (¡hormiga atómica!) No podía entrarles por ningún lado, daban vueltas, contestaban con monosílabos, no se movían de su puesto de custodias del agujero grande que hacía de puerta… me daba por vencida y sale un nene corriendo hacia la calle de tierra, tropieza delante mío y empieza a caer directo sobre una pila de cascotes y chapas oxidadas. Con reflejo de madre entrenada en la caída, lo abarajé en el aire entre el griterío. Se abrió la puerta. Después de charlar de todo lo que se nos ocurrió, las chicas me preguntan si no puedo hacer algo para que les den “la leche”. Sabían que eran las únicas en todo el barrio a las que no les entregaban el plan, y con 7 pibes se les iba una fortuna…no tenían maridos, ningún tipo de ayuda, las condiciones en las que vivían eran desesperantes (decir que en una casilla de 3 por 3 no había agua, camas, ni mesas, ni sillas, ni nada de nada excepto pilas de ropa y algunos platos y ollas en el piso es una acepción terrible de la palabra desesperante) Me contaron que habían hecho todos los pedidos, completado datos, papeles, reclamos y siempre la respuesta era: “ya les vamos a avisar”.

Ese mismo día entrevisté a la manzanera que les correspondía. Una mujer muy sensible, valiente, luchadora, solidaria, con una historia de manual (la historia de mujer muy pobre, viuda muy joven, con hijos a quienes criar es la historia de la mayoría de las mujeres muy pobres, con todo el dolor que decir esto me produce) Después de dos horas hablando, le pregunté por las chicas. Se terminó la sonrisa. Una nube oscura le nubló la mirada y me contestó que eran putas, que se acostaban por un pedazo de pan con los maridos de todas sus vecinas, cada hijo era de un padre distinto y que como dormían hasta el mediodía, no iban a buscar los planes, que la leche para esos chicos la había recibido (ella) durante días, pero se cansó de tener que devolverla y les dio de baja. Me descolocó, No entendía cómo le salía toda esa bronca, cómo no les había alcanzado la leche hasta la casa, (minutos antes había contado que se la alcanzaba a otras mujeres que estaban solas con nenes chiquitos o enfermas). Y me dí cuenta del límite. El límite que tenemos todos. Que hay cosas que no podemos entender, superar, tolerar y es ese límite el que nos vuelve peligrosos.
Porque no nos hacemos responsables de que con nuestra acción, nuestro prejuicio, le jodemos la vida a otros.

Esta mujer era el estado, representaba al estado en Fiorito. Era un eslabón en una política de estado. Como el empleado en una oficina que te hace ir 20 veces porque siempre te falta un sello, como el que da el turno en un hospital público, o la maestra que no permite la inscripción de un chico sin DNI.

Cuando se plantean políticas desde el estado, siempre se planifica el qué, el con qué recursos, pero difícilmente se piensa de qué manera. Para que una política o un programa sea medianamente satisfactorio, debería tenerse en cuenta toda esta estructura. Quiénes tenemos en las oficinas públicas que garanticen este proyecto. Con quiénes contamos.

Siempre pienso que al plantearse una candidatura a intendente, por ejemplo, del pueblo más pequeño a la ciudad más numerosa, es necesario saber con quiénes se cuenta. Quién es el jefe de mantenimiento de la municipalidad. Quiénes están a cargo de la educación, de la salud, de cada una de las áreas que van a garantizar que la gestión (palabra feíta si las hay) pueda llevarse a cabo

Se plantea en estos días la discusión sobre la asignación por hijo. Las líneas gruesas pasan por la universalidad y la focalización. La trampa de la universalidad, en este caso, es que se le asignaría dos veces el mismo subsidio a algunos que ya perciben de otra manera. Y de nuevo jodemos a los más necesitados. A la fantochada presentada por la Iglesia y avalada por el tandem Carrió-Morales (el agredido…que tiene la misma asignación de fondos que Milagros Salas en Jujuy, pero no puede mostrar los mismos trabajos realizados, ni la misma construcción social, ni nada de nada) hay que responderle con un proyecto serio (Entre paréntesis, qué interesante la definición de los beneficiarios: “Los destinatarios serían todos los argentinos desde la concepción hasta los 18 años”, ¿nos estamos anticipando, marcando la cancha para el próximo round, es decir, la pelea por la despenalización del aborto, chicos?).

En general, mi opinión (que no vale nada, pero igual, si no para qué tengo blog, eh?) es contraria a las políticas focalizadas, porque estigmatizan, cristalizan y no solucionan el problema de fondo. Pero algo urgente hay que hacer. Por lo tanto, plantearse un subsidio (por un período corto de tiempo) es una posibilidad interesante, siempre que se planteen a la par políticas de empleo, que son las realmente inclusivas. Porque 135 mangos (o 180) no le garantizan la vida a un chico. Son un litro de leche por día, y unos pancitos (sin manteca. Pero sin duda ayuda. Un subsidio de estas características nunca puede ser una política de estado. Es un parche de estado. Como las entiendo, las políticas deben plantearse a largo plazo, con un objetivo claro, y un objetivo no es darle un litro de leche a un chico por toda la vida. Que el papá o la mamá pueda comprárselo es otra cosa. Por eso, en este caso, entiendo que lo mejor es encarar este tema desde la focalización, y con un plazo. Con el riesgo de no tener el límite lo suficientemente flexible como para ser injustos y discriminar. Acompañando un programa de generación de empleo (público, o a partir de subsidios a cooperativas, o subsidios a empresas, como sea, algo)

Hace unos días, Mariano C (Mariano Cartonero, el bueno) escribió un post interesante sobre este tema. Ayer escuché en la Bloguera otro debate (a partir también de un post). La discusión sobre la univesalidad o la focalización, las sumas que representa, las fuentes de financiación, la población beneficiaria está sobre el tapete. Pero en esta discusión debe entrar también, el con qué recursos, con qué gente, a través de qué dependencias, con qué mecanismos. Porque salen los tarados a hablar de clientelismo, mientras guardan el ticket del cajero Banelco. El problema no es el clientelismo (o no es sólo el clientelismo, o la corrupción, sé perfectamente que Heidi está en la pradera con Pedro cobrando la jubilación del abuelo que se suicidó hace décadas por un escándalo en la aldea) El problema, muchas veces, está en los Gasallas, que no se sienten involucrados, no se sienten responsables, y esperan el momento de la jubilación, negándole a un chico del Bajo Flores o de Wichigasta el vaso de leche del día porque no trajo el certificado de pobre, o porque no le gusta la profesión, la nacionalidad, el color de piel o la religión de los padres... Y eso no se puede perdonar.



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10 comentarios:

Mariano dijo...

Gracias por la cita, Laura.
Hay un montón de cosas publicadas muy buenas ( y mucho mejores que lo mio) sobre la universalización vs. focalización.
Me acuerdo de Sirinivasa, de Datos Duros. En Artepolítica también, y Homoeconomicus. No me pidas ahora que los busque, por favor.

A propósito de lo que decís, hace poco hablaba con un muchacho. Le había llegado una boleta de gas de 300 mangos. Motivo: casa de los padres, se construyó en el fondo, uno él, otro el hermano. Tres familias con chicos chiquitos. Consumieron entre todos mucho. Le dije que hiciera el reclamo porque estaba exceptuado y encima Metrogas le tenía que subdividir gratis. Me dijo: sí, lo hice. Pero estoy esperando hace 2 meses y medio que venga la inspección. El plazo es de 90 días.
Bueno, muchas veces los que toman las decisiones operativas no tienen compromiso con la línea que se les baja, y hasta boicotean.
Vos decís de los empleados rasos que atienden público. Otro tema jodido es el de los cuadros medios (concursados) que directamente patean en contra por convicción ideológica. Son todos escollos con los que hay que aprender a convivir.
Anécdotas así, hay 100 mil, más o menos.
Saludos

Cine Braille dijo...

Se nota mucho cuando un político jamás tuvo responsabilidad de gestión, así sea en una sociedad de fomento, un sindicato, una cooperadora escolar, una universidad estatal. Los reyes del piripipí.
Sobre las propuestas de la Iglesia y el neozavalaorticismo radical(verbigracia Morales + Carrió) una aclaración: no es que en algunos casos se duplican los pagos, porque el ingreso universal propuesto remplazaría el sistema actual de asignaciones familiares. No hay taaaanta diferencia entre los dos enfoques una vez puestos en práctica: el tema pasa por un posicionamiento político enfrente de un clientelonazitrosconarcokakismo de quien, en estos días, garpa mucho estar en la vereda de enfrente.
Muy bueno el programa.

Ulschmidt dijo...

El pago por hijo es de 136$ para el que gana menos de 2400 pesos, de 101 para el que gana 2401-3600 y de $68 para el que gana mas de $3600. Todos los niños que lo justifican estan empadronados con su CUIL en la Base de Datos del ANSES, one for one. Se puede hacer extensivo pues a todos los-que-no-lo-tienen-hoy de un plumazo, otorgándolo a todo CUIL de niño que no esté en la primer base. Es facil. El sistema de la tarjeta de debito directamente en manos de la madre, para que elija que consumir, el mas eficiente.

rene orlando dijo...

Gente de m hay en todos lados. La cuestión es si, entre los que trabajan para aliviar (mitigar, paliar, hacer más pasable, es difícil elegir el verbo) la pobreza, las Gasallas son mayoría o no. Por esas cosas de la vida, a veces me toca estar cerca de gente que trabaja en la trinchera rural para el MDS y, la verdad, es que sus intervenciones son sinceras y entrañables. Sobre los cuadros medios, mejor no hablar.

Charlie Boyle dijo...

¿Cómo podría financiarse este costo? En primer lugar, se podría utilizar los recursos del Programa de Asignaciones Familiares que equivalen a 0,8 % del PBI aproximadamente. En segundo lugar, se podría utilizar recursos equivalentes a 0,36% del PBI de programas asistenciales que pagan beneficios que se superponen con el IC a la niñez (Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, Familias por la Inclusión Social y otros programas asistenciales). En tercer lugar, se podría reducir parte de las transferencias y subsidios al capital, que hoy equivalen en total a 2,5% del PBI aproximadamente (o sea casi el gasto total estimado para el IC). En cuarto lugar, puede estimarse que más de 0,5% del PBI podría obtenerse mediante una reforma progresiva del impuesto a las ganancias, a lo que puede sumarse la afectación de parte de la recaudación de ese impuesto que hoy se destina a ATN, cuyo destino real es tan arbitrario como intransparente.
lo copié de acá http://www.ciepp.org.ar/trabajo/Documento%2070.zip

Marcela dijo...

Laura excelente post! Entre a tu blog por Peronautas, muy bueno, muy, muy, te felicito!

Laura dijo...

Cuando armé este post tuve la idea de plantear el problema desde un lugar menos analítico, mas cercano a lo humano, a los problemas, los prejuicios, los límites, porque estamos hablando de chicos, y eso en los múltiples artículos académicos, posts, notas que leí, no aparece tan claramente.Es decir, se toma el beneficio, el subsidio, y no el beneficiario, que nó sólo es menor, sino que su condición de pobre lo sitúa en una situación de mayor indefensión aún. Por eso decidí ponerle "carnadura" comentando una situación real, que como dice Mariano, se multiplica por millones. Es relativamente fácil etiquetar de burócrata o de clientelista, analizar con categorías teóricas, proponer mecanismos o canales que viabilibizan, el tema es hasta dónde se puede, cuáles son los conflictos posibles, los "casos" no tenidos en cuenta en mi análisis. Porque es en esos casos donde empieza a hacer ruido. Si entrego tarjetas magnéticas, por ejemplo, voy a pedirle documentos a las madres, a los hijos....y si no lo tienen? Me aseguro que se les haga el trámite, en ese lugar donde la gente del registro civil no quiere entrar (y estoy hablando nuevamente de situaciones reales, de la villa que está en Barracas, a 15 minutos del Obelisco, eh?)Planteado teórica, idealmente, todo debe funcionar, pero resulta que el positrón electromagnético está lejos del enchufe, y no le puedo agregar un alargue. Eso, sólo eso quería charlar. Y estoy de acuerdo, gente buena y de miércoles hay en todas partes, en cada uno de los puestos. Siempre salvana las papas los que tienen ganas, convicción y corazón
Gracias a todos: Mariano (faltaba más!),Cine (después de la tanda seguimos) Don U (puede ser, teóricamente, pero a veces no) René: de acuerdo (pero en los cuadros medios hay gente comprometida y entrañable tambien!) Charlie, gracias por los datos, Marcela: bienvenida! y gracias, espero que te des una vueltita otra vez

Verboamérica dijo...

....
.....
El post te mueve... no son un análista de ese tipo de planes.
... pero quisiera rescatar la figura de la manzanera... ella es mejor que muchos otros técnicos que trazan desde arriba estos planes con una mayor carga de tiligería. No sólo no comprenden a las mujeres como la manzanera, sino que su límite laboral y sus criterios dejan a la manzanera como una librepensadora.

Ana C. dijo...

Es muy lindo y conmovedor tu post. En un esquema más neutral te evitarías que a esas chicas las castiguen por su supuesta prostitución. Pero en ese país, además de políticas universales, se necesitan ángeles que trabajen de asistentes sociales. Y cuando digo ángeles, digo ángeles, eh.

Laura dijo...

Verbo: totalmente de acuerdo, no quise demonizar a la manzanera, reconozco desde ese momento todo su trabajo y su solidaridad, muy lejos del frío análisis que se hacen en ciertas oficinas, ella está ahí, sabe de qué se trata la cosa...
Ana C: Hola! Las chicas eran prostitutas,de eso vivían. En otro esquema, tal vez, tendrían otras oportunidades. Creo que de eso se trata, de tener posibilidades de trabajar, por eso lo imrescindible de proyectos de inclusión social a artir de la generación de emleos....Lamentablemente, no creo en los ángeles, pero sí creo en la bondad y el compromiso y la solidaridad de mucha gente
Saludos a ambos dos.