miércoles, 26 de mayo de 2010

Para mi amiga María Jesús, y para todos los que no pudieron festejar




María Jesus terminó su comentario diciendo: "Y no hay peligro mientras la presidenta sepa donde NO tiene que estar".
Así fué el final de fiesta, todos los presidentes latinoamericanos bailando junto a la Presidenta, junto a 2.000.000 de cuerpos cansados, pero enormemente felices. Y ahí estuvieron todos los que sonríen

Eso es lo que se recuperó: la alegría. Y hay que defender la alegría como una trinchera , defender la alegría como un principio, defender la alegría como una bandera, defender la alegría como un destino, defender la alegría como una certeza, defender la alegría como un derecho
Que así sea

8 comentarios:

paluchax dijo...

Impagable la alegría de la gente.
Impagable la alegría que corre en mis venas por sentir tanto orgullo de que esta mujer sea nuestra presidenta.

Alegría impagable, hace cuanto que esas palabras no me venían a la cabeza al pensar en un gobierno.

Besos Laura!

Comandante Cansado dijo...

Se me llenan los ojos de lágrimas (de alegría).

Gladys Ramos dijo...

Una presidenta murguera...qué fea imagen para el exterior! Verguenza!

nilda dijo...

que bueno que ademas de todo lo importante, le tapamos la boca a los que desde los medios hablan de un pais delincuente, paquero, sin remedio...
ademas de la alegria legitima, me queda la alegria de demostrarle a los agoreros de siempre, que la Argentina tiene resto para la alegria.

mariajesusparadela dijo...

Pues sí: celebremos y alegrémonos, porque las penas llegan solas.
Me alegro de que podais manifestar alegría y la presidenta esté entre el pueblo y no de gala entre las minorías.
Es posible que haya alguien en el exterior que considere que la presidenta no debe ser alegre. Yo soy de ese exterior, pero no soy ese alguien: vergüenza es torturar, robar, quitarle el pan al pueblo y quedar impune. Eso es vergüenza para cualquiera, en cualquier país.

Gracias, Laura, por recordarme en la fiesta.

Luz dijo...

Si, amigos. Van pasando los días pero la fiesta inolvidable del bicentenario nos sigue emocionando.

La felicidad de Cristina junto al pueblo, ha puesto a más de uno a sudar frío y a tomar hepatalgina.

Un abrazo para todos.

El Canilla dijo...

La murga , el gorro. Bandera y vincha. El baile. Es la crispacion. Jeh !

AROBOS dijo...

Enhorabuena por ese aniversario y esas espectaculares y populares celebraciones.