martes, 18 de mayo de 2010

Queremos tanto a Julio, ignoramos tanto a Eduardo...


Todos queremos a Cortázar. Es Julio, es un amigo, es uno de nosotros. A nadie que tenga buena familia, que haya tenido una biblioteca a mano, algunas pocas o muchas lecturas se le ocurriría criticarlo. Es de mal gusto criticar a Cortázar. Tan querible, tan entrañable, tan abrazador de revoluciones lejanas, tan Nicaragua tan dulcemente triste…Cualquier maestra de los últimos años de primaria, profesora de escuela media quiere a Cortázar, se le caen las babas cuando puede meter un cuento, hacerlo llegar a los chicos.. Ese Julio con una visión tan de clase media, tan afrancesado, tan refinado, tan gggggg. Tan querido, tan como uno. Ese Cortázar que no comprende a la clase baja, a las bestias, a los sin gusto, a los que huelen mal. ¡Pero si a cualquiera de nosotros nos pasa lo mismo! Odiamos los colores chillones, el olor a perfume barato, los malos modales, la lengua empobrecida, casi gutural que escuchamos en un tren, cuando viajamos al conurbano…o en Once, o en Constitución....
Nos vemos reflejados en los gustos de nuestro escritor, en sus dichos, en sus palabras. Por eso lo queremos. Es uno de nosotros. Todos queremos ser Julio, o casarnos con él... Y bueno, tiene algunos escritos un poquito incorrectos, incómodos, pero…..no dice lo que pensamos?

Las maestras de Villegas que participaron de la marcha leen y adoran a Cortázar. Igual que las maestras de muchos pueblos y ciudades del país. Y las de Buenos Aires también. Se mean cuando leen a Julio.Cuando Pero todas, toditas, ignoran a Eduardo Wilde. Jamás de los jamases se les ocurriría meter un bocadillo del tipo cuyo nombre tiene una estación del conurbano. Por qué se llamará Wilde Wilde? Por qué le habrán puesto caballos?

Será que fue liberal, que perteneció a la generación del 80, que escribió el proyecto de educación laica y la promulgó bajo su ministerio, que también impulsó el matrimonio civil, que planificó el proyecto de agua potable y cloacas para Buenos Aires durante la fiebre amarilla y el cólera siendo ministro de salud, y que tenía esta visión tan poco ortodoxa del pobrerío, que no los condenaba, no abominaba de su horrible estética, no entendía una doble ética, (la ética de los que tienen y la de los que no tienen) Por qué será, che?

Hoy estoy así, insaciable, y me mando tres al hilo. Éste post, abajo un fragmento de “Las puertas del cielo” de Cortázar, y al final, “los descamisados” de Eduardo (sí, esos mismos descamisados que serían reivindicados 70 años después, esas bestias tan temibles, que irrumpen descolocándonos, ofendiéndonos con su falta de delicadeza, en su estrepitoso aluvión) Y todavía, seguimos sin entender….

9 comentarios:

nilda dijo...

tres al hilo...!

contando guita delante del pobrerio!

grace dijo...

Perdón por desmentir algo. Si las maestras de Villegas son como las maestras compañeras mías, no lo vieron al Julio ni en figuritas. Eso sí, mucho Osho, mucha lectura brahmaputra como dice un amigo. Al Julio ni siquiera lo leían mis compañeras de la secundaria, preocupadas por terminar la carrera y empezar a laburar en cualquier escuela.
Es cierto lo de Las puertas del cielo, como también es cierto que sin calcular el Julio puso todo su prestigio para colaborar con la revolución cubana, con Nicaragua, con nuestros exiliados, con los familiares de los desaparecidos. Para mí, qué querés que te diga, se reivindicó del gorilismo de los 50. Se cayó de la torre de marfil de una vez.
Y repito, la tilinguería no lee al Julio porque incomoda. Y la izquierda tampoco porque no sabe qué hacer con él.

Laura dijo...

Nilda: Estoy como loca! tengo un período de abstinencia de PC, casi todo el día estoy lejos de una, así que, es entendible...
Grace: Creeme que me encanta Cortázar. No lo estoy criticando, estoy tratando de pensar algunas cosas que tenemos tan subterráneas, y que emergen en momentos de conflicto. Y es cierto que hizo un giro en su pensamiento (lo dije en el post, y lo sostengo: abrazó las revoluciones lejanas, la cubana, la nicaragüense, como vos y como yo, pero jamás entendió al peronismo ni a los sectores populares en Argentina que no tenían como cielo a la revolución)
Un abrazo

Carmela dijo...

Los directivos de las escuelas bonaerenses tratan de evitar que los docentes trabajen con textos de Cortázar.
Hay un cuento : " Indecisión zoológica" que es interesante y adecuado para adolescentes.
Tuve problemas por desarrollarlo en una de mis clases porque según la vara del poderío educacional lo considera de" ideología peligrosa".
Lo trabajamos igual . Y los adolescentes acopiaron interesantes y profundas sentencias , apreciaciones de índole personal ...que los incitaron a pensar sobre " lo diferente" y las terribles secuelas que puede dejar la " falta de identidad".

mariajesusparadela dijo...

Supongo que es más fácil ver en perspectiva que con el calor de lo propio. Eso seguramente le pasa a Cortázar.

AROBOS dijo...

A mí me gusta Cortázar, sin querer entrar en un polémica de enfrenamiento entre dos concepciones de las cosas. De Eduardo Wilde no lo he leído nada, a excepción del fragmento que aquí nos ofreces, en el que dice verdades como puños.

ayjblog dijo...

que como buen argentino, se fue a morir a Paris y dfendio revoluciones de afuera, bah con Cortazar
nunca entendi nada, y eso que estaba escrito en castellano (sort of), para eso, me quedo con el bibliotecario ciego, al menos fue coherente

PS dudo que se haya caido alguna vez de la torre, si asi fuera, en el 73 hubiera estado aca no?

Cine Braille dijo...

"Si Rabindranath Tagore en la India de Gandhi, hubiera adoptado la ciudadanía inglesa mientras el pueblo hindú era azotado y expoliado por Gran Bretaña, el hecho hubiera ocasionado un escándalo. Pero la circunstancia de que Julio Cortázar - ex gerente de la editorial Sur y habilidoso urdidor de cuentos leves y 'puzzles' literarios [sic] - adoptara la nacionalidad francesa, no impresionó a nadie en la Argentina semicolonial y 'europea'. Al contrario; cuando el mismo Cortázar, que había manifestado una altanera indiferencia, o en el mejor de los casos, escasas simpatías hacia el peronismo, se declaró bruscamente partidario de la Revolución Cubana, despertó una acusada admiración entre sus lectores, que integran la misma clase a la que pertenece Cortázar (clase media más o menos mejorada por una mano de cultura). En Francia, Cortázar, como ciudadano francés, observa buena conducta hacia De Gaulle: sólo se manifestaba contra la dictadura de Onganía en Argentina y a favor de Fidel Castro en La Habana. El primero se encontraba a unos 12 mil kilómetros de París, y el segundo, a unos 6 mil kilómetros. El cultivo de esta prudente ideología geográfica ha deparado muchas satisfacciones a Cortázar, la tranquilidad no es la menor de ellas. Todo era distante en Cortázar menos su condición de francés, que le imponía buenos modales. En la Polonia martirizada y humillada por el zarismo ruso del siglo XIX, los poetas cantaban a su pobre patria; aquí en la Argentina, el más notable de todos, Borges, se burla de la noción misma de patria: acaso, dice, ¿debemos repetir como algunos antiguos el absurdo de que la luna de Corinto sea más bella que la luna de Atenas? Y aboga por la extinción de las fronteras.". Jorge Abelardo Ramos, "La era del peronismo 1943 - 1989", Ediciones del Mar Dulce, Buenos Aires 1988.
Visión nac&pop hard, que aclaro que no comparto: evaluar a un escritor por sus posiciones políticas es como elegir un pediatra por el club del que es hincha.

Carmela dijo...

En el 70 Julio Cortázar estuvo en Chile cuando Allende asumió.
En el 83 pasó por Buenos Aires durante el gobierno de Alfonsín.
Poca trascendencia le dieron los medios y las autoridades.
Lo ignoraron.
Vino a a despedirse de su tierra ... de la calle Corrientes ... de algún "paraíso perdido" o ..." arrebatado" por los abusadores de poder.
Alguien escribió que hizo un recorrido silencioso por los lugares que tanto había amado y que estaban plasmados en su esencia.
Volvió para despedirse calladamente , según su estilo, de su lugar de origen.Ya que murió en el 84.
No creo que sea importante el sitio que uno elige para acabar sus días ...ni que el lugar de muerte sea un desarraigo de los sentimientos.Se puede morir en cualquier lugar ... el amor a la tierra de nacimiento perdura en los laberintos interiores a pesar de las distancias y de los olvidos Me consta.
En el poema : "Veredas de Buenos Aires" se advierte un permanente recuerdo y una profunda nostalgia motivada por la lejanía y por la ausencia obligada.